martes, 23 de agosto de 2022

Concha Moños, la cronista de Catedral

Con motivo de honrar a la celestial Sra.

en su gloriosa asunción a los cielos y

como patrona titular de nuestro máximo Templo,

 se organizaron tan suntuosos festejos

 que todo el pueblo se dio cuenta

 del entusiasmo y fervor con que se le honró

durante el Novenario…

 

Lyla. 23 agosto 1956

 

No se sabe el origen de Concepción Delgado, lo que se sabe es que vivía por la calle Guerrero de Tepic, Nayarit; era voluntaria de la Cruz Roja, en la cual los socios le daban una cooperación; auxiliar en el Asilo de Ancianos y escritora en periódicos locales. Pienso que era una persona con educación, por el uso del lenguaje, la capacidad de observación y de redacción.

 

María Conchas, Concepción Delgado y posteriormente, Lyla, son los nombres de la primera mujer que escribe permanentemente para un periódico en Nayarit. Su producción se registra a partir de 1944 en el periódico El Nayar. De esa fecha hasta 1957, que son los periódicos que hemos revisado, tenemos un registro de 72 artículos.

 

Por esa época, muy pocas mujeres escribían para periódicos; El Nayar publica escritos de mujeres publicados en periódicos nacionales y reproducidos localmente. Este es el caso de Katty O. Guittins (1942), Margarita Nilken (1944) y otras. Localmente, encontramos una nota de Emilia Ortiz, de 1942 sobre la fundación de la Cruz Roja y algunos escritos esporádicos de algunas otras mujeres de Tepic; por ejemplo, Ma. del Carmen Aguiar que el 10 de mayo de 1943, escribe para su madre. Posteriormente, empiezan a publicarse escritos de profesoras como las de Consuelo Guevara Quintero, casi siempre, referidas a la educación.

 

Concepción Delgado, a través de sus escritos fue la fundadora de la crónica de sociales en Nayarit. Una crónica vinculada a las actividades de los acontecimientos de templos católicos, en particular, lo que ocurría en la catedral de Tepic. También escribe sobre los acontecimientos sociales y familiares de la ciudad. Veamos el siguiente fragmento del 12 de abril de 1944:

 

Las Solemnes Fiestas de la SEMANA SANTA.

           

Nota de María Conchas

 

Con motivo de la semana Mayor, todos los templos de la ciudad revistieron elegancia y esmero en su decoración y adorno en los monumentos. Todas las distribuciones estuvieron perfectamente desempeñadas, especialmente la de la Catedral que por ser la matriz de toda la diócesis ocupó la atención especial del clero y los feligreses.

 

La Catedral en esos días de reverencia y unión, revestía elegancia majestuosa. Su cortina blanca pendía de la cúpula deslizándose hasta el suelo imprimiéndole mucha vida. Los elegantes blandones dorados; en el altar solo había adornos de metal entre ramas y candelabros muy finos con una pléyade de flores artificiales, en raudal de cirios encendidos y abundante cera que era verdadero monumento de la veneración al Creador.


Esta obra de gran gusto y amor de los creyentes se debió en gran parte a la dirección del laborioso Capellán D. Manuel González. Los sermones fueron atractivos, elocuentes y exhortadores de la paz espiritual y material, hoy que el mundo se encuentra envuelto en las llamas de la guerra y el odio entre humanos. Las fiestas se cerraron con broche de oro el Domingo de Resurrección con una misa pontifical muy solemne en el día de manifiesto al Señor, y por la noche ejercicio rumboso con reforzada orquesta, el lúcido órgano y varias voces cantando los Misterios. El panegírico estuvo a cargo del Sr. Presbítero D. Manuel González quien posee una magnifica elocuencia en la cátedra sagrada y tiene una verdadera unción en la palabra

        

Tal fue la importancia de la nota social de Lyla, que el periódico abrió una sección titulada  Sociales a partir de marzo de 1949 para narrar los acontecimientos de la sociedad. El tema había sido posicionado por Lyla a partir de sus escritos, por lo que es retomado por el periódico dado el interés del público al que se dirigía. Sociales se escribe al amparo de pseudónimos, entre los que se registra Lady Astor (1949), Sir Gonzom (1949), Lem Igu (1959). Supongo que son varias las personas que escriben amparados en un pseudónimo colectivo, ya que el formato es el mismo.

 

Después de creada la sección de Sociales, las notas de Lyla se siguen publicando, con una regularidad de cada diez días, aproximadamente. En ocasiones, se publican con el nombre de Concepción Delgado: ello ocurre en 1948 con motivo de una carta de agradecimiento al Gobernador, y en 1950 dedica un poema al presbítero Don Manuel González, por el 37º. aniversario de su ordenación sacerdotal.

 

Aunque a Concha Moños se le recuerda como una mujer estrafalaria, con vestidos, zapatos y medias del mismo color; una mujer sola que vivía en los márgenes de la sociedad, se puede decir que su importancia va más allá de ese estereotipo. La aproximación al personaje se la debemos a la caricatura elaborada por Emilia Ortiz.

 

Concha Moños fundó la nota de sociales en Nayarit; gracias a ella conocemos la sociedad de los años cuarenta a los sesenta en Tepic. Ha dejado un testimonio invaluable de  las relaciones familiares que se crearon a través de las bodas que reseñaba, como “Detalles de la boda Ibarra-González”, los viajes que realizaban las personas importantes de la localidad, así como los bautizos. A partir de las notas escritas por Concepción Delgado, podemos acercarnos a las relaciones sociales, familiares y políticas que han dado sustento al Tepic en el que vivimos.

 

Veamos la siguiente crónica, del 20 de junio de 1944:

 

“Fiesta en Honor de la Sra. Cruz.

 

Por LYLA

 

El dia 16 del presente mes fue el onomástico de la Sra. Chuy Cruz muy estimada y querida de todas sus amistades que son numerosas. Entre las buenas cualidades que tiene esta señora sobresalen dos, la primera que es muy caritativa,  sin presumir nunca lo bueno que hace; la segunda que nunca se expresa mal de nadie. Para ella, toda la gente es buena. Con este motivo tiene mucho partido con uno y otro sexo, por eso fue muy festejada. Desde la primera hora de su dia le llevaron una reforzada orquesta, dandole las mañanitas un buen número de amigo. Tocó la música hasta las dos de la mañana. A las cuatro llegó el Sr. Gobernador y varios de us colaboradores con la Banda del Estado. Todo aquello era pura alegría. Como sabemos el Sr. Gobernador es muy entusiasta y donde él está, reina la alegría, tocando la Banda hasta las seis y media de la mañana. A esas horas se presentó la Srta. Maria Concepción Delgado con su  obsequio y elegante ramo de hermosas flores. En esos momentos llegaron también la Srta. Susana Ortiz, la Srta. Juanita Cruz, hermana de la festejada que vino desde Guadalajara a felicitarla, la Srta. Petra Barajas, directora de la Escuela de Enfermería, la Sra. Chabelita Ceceña de Rendón, y la Sra. Dolores Cruz, tía de la agasajada.

 

La Sra. Cruz obsequió a sus amistades un vino muy generoso y unas sabrosas galletas, por  la tarde estuvo muy concurrida su casa hasta parte de la noche.”


Julio Mondragón en el libro Del vivir. Personajes pintorescos de Nayarit, publicado en 1980, dice que Concha Moños dirigía una “revista pequeña sobre temas religiosos”, la que distribuía entre los asistentes a misa en Catedral, la cual no hemos localizado. Por ello, Concha Moños, sería la primera mujer en dirigir una revista en la Entidad.

 

La prosa de Concha Moños es singular, agradable, llena de anécdotas, en la que se encierra el espíritu de una época. Los títulos dan cuenta de ello: “Onomástico de Doña Victoria Bernal”, “Fallecimiento de una estimada Dama en México” (Sra. Doña María Fernandez Vda. de Maisterrena); “Espléndidamente se festejó su onomástico Elenita Magallanes”, “Regresó de Nueva York el Señor Flores y Familia”, “Velada Literario—Musical”, “Las Lolas de Fiesta”, por ejemplo.

 

La escritura de Concha Moños tiene diversos méritos. Aquí solo me quiero referir a dos: el primero consiste en ser la primera mujer que hizo de la escritura en periódicos, una actividad sistemática y la segunda es que, a través de sus artículos y crónicas es posible dar cuenta de lo que ocurría en Tepic, por lo que esta escritura puntual y precisa, nos acerca a los detalles de una parte de lo que ocurría en la entidad. Información sumamente valiosa si queremos acercarnos al corazón de las relaciones humanas y sociales.


Tenemos pendiente precisar el lugar y fecha de nacimiento de Concha Moños, así como la fecha de su muerte, la que ocurrió a mediados de los 70´s en Tepic. 

 

¿Cuántas notas escribió Concha Moños bajo el pseudónimo de Lyla? No lo sabemos porque el rastreo que hemos realizado se circunscribe a los periódicos que hemos revisado en la Hemeroteca de la UAN, a cuyos directivos agradecemos el acceso. Seguiremos buscando en los periódicos para dar cuenta del talento de Concha Moños, que, desde la crónica alrededor de festejos religiosos y sociales, deja un testimonio invaluable de la vida en Tepic.

 

Hoy la recordamos como digna antecesora de las mujeres escritoras de Nayarit.

 

Fragmento de la intervención en el III Coloquio del Centro Histórico, organizado por el Consejo Consultivo Ciudadano del Instituto Municipal de Planeación de Tepic.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 23 de agosto de 2022.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

lunes, 15 de agosto de 2022

Somos rehenes de la violencia

El sabía lo que sabía: 

que el mundo real está lleno de magia,

por lo que es fácil que los mundos mágicos

 se hagan realidad.

 

Salman Rushdie. Harun y el mar de las historias

 

Harun y el mar de las historias es un cuento que Salman Rushdie escribió como regalo para su primer hijo y con ello, nos regaló una narración llena de magia donde el contador de cuentos Rashid Khalifa pierde la capacidad de contar e inventar nuevas historias, por lo que su hijo decide ayudarlo a recuperar esa potencialidad. Ahí inicia la aventura que nos hará viajar para recuperar la capacidad de narración y con ello, pervivan todas las historias posibles, las que han existido y las que se fabularán en el futuro.

 

El viernes pasado apuñalaron a Salman Rushdie cuando se disponía a dictar una conferencia en Nueva York. Es cierto, el atentado no fue por escribir cuentos dirigidos a niñas y niños, sino, seguramente, como cumplimiento de la fatwa o condena a muerte, dictada contra él en 1989, por su cuarta novela Los versos satánicos, una historia ficcional sobre los sueños del profeta Mahoma. El Ayalota Jomeini, líder de Irán, consideró la novela una blasfemia, por lo que ordenó su muerte y también, la de los traductores de la novela.

 

El nombre de “versos satánicos” proviene del Corán: un grupo de versículos del mismo nombre que se refieren a tres diosas preislámicas de la Meca: Allat, Uzza y Manat. Mahoma las incluyó en el Corán, a partir de una revelación divina, pero después reconoció que fueron dictados por satán. Las diosas formaban una triada en la Arabia preislámica; eran hijas del dios supremo y protectoras de la Meca. Uzza significa la Poderosa y se vincula con la estrella de la mañana y del atardecer (su símbolo es la estrella); Allat es la diosa madre (su símbolo es el sol) y Manat, la diosa del Destino y del Tiempo (su símbolo es la luna en cuarto creciente). Estas dioas eran ampliamente veneradas en la época de Mahoma, pero finalmente, fueron desterradas en aras de expulsar el principio femenino de la religión patriarcal y monoteísta.

 

Salman Rushdie es un escritor de entrecruce de civilizaciones entre lo que denominamos Oriente y Occidente; de pasados y presentes; también, de entrecruce de la realidad con la imaginación. Esa posibilidad de inventar mundos ficticios con los que los seres humanos aliviamos la angustia de vivir.

 

Somos rehenes de la violencia no solamente porque un escritor de ficción puede ser asesinado por lo que imagina; sino también porque las balas, las metrallas, las bombas, nos alcanzan en las tiendas, en la calle, en la escuela, en el parque de diversiones. En México no es necesario ser escritor de renombre ni haber publicado nada en particular para que, en cualquier momento, desaparezca tu hija, secuestren al esposo o mueras en una balacera en el centro comercial.

 

La violencia ha cubierto al país de ignominia. Vivimos una realidad violenta sin que tengamos seguridad de ningún tipo de control. Quizá por eso prevalece el desamparo, la idea del Estado fallido y las estrategias desafortunadas contra el crimen, ya sea organizado o no. ¿Se trata de riñas entre grupos por las plazas de narcotráfico? ¿Es una muestra de poder de los grupos derivado de decomisos realizados por las fuerzas de seguridad? Como quiera que sea, la ciudadanía nos convertimos en rehenes de la violencia.

 

Las fatuas locales se han desatado contra pequeños comerciantes, empresarios, periodistas, mujeres, jóvenes; contra el señor de la tienda solamente porque su negocio es exitoso. Sin orden ni control, la violencia carcome la sociedad, socava la democracia como forma de gobierno e inutiliza los derechos humanos como discurso para construir sociedades igualitarias para todas y todos. No hay control, pero lo peor, no se implementan caminos que puedan conducir a una sociedad en paz.

 

No es una guerra, porque la guerra ocurre entre ejércitos regulares; es una violencia contra la sociedad civil, incorporada como rehenes.

 

No estoy a favor de responder la violencia con la violencia, pero sí, a establecer estrategias múltiples e integradas para desarticular el poder aniquilador de quien hace uso de la violencia.

 

Como en el cuento de Harun, nos están quitando la posibilidad de fabular, de inventar los futuros. Por ello, debemos viajar en las alas de la Abubilla para recuperar la posibilidad de seguir contando nuestras historias, lo cual solo puede ocurrir cuando prevalezca la paz.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 16 de agosto de 2022.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

 

lunes, 8 de agosto de 2022

¿A dónde van los gatos cuando mueren? Exposición retrospectiva de Patricia Avellaneda *

                                                                                            ¿De modo que pintas con estos dedos tan finos? 

                                                                                                                                            Yasunari Kawabata


Y la vida está ahí, en ese color al que llega Patricia Avellaneda o más bien, a ese movimiento de colores en que giran raíces, peces, hojas; el mar se vuelve cielo bajo el cual, el maguey campante y majestuoso hace circular peces, mientras las pencas muestran el vaivén del agua. 

 

Podría detenerme ante las raíces abiertas donde peces viajan vertiginosos en un pasar y pasar, para a mi vez, mantener la ilusión del mundo girando. La copa del árbol se convierte en mar y entonces ya no sabemos si estamos en el fondo o si desde el fondo nos desprendemos. Lo único circular es la vida de pequeños seres acuáticos que se deslizan en ese giro interminable donde se vive en las corrientes de agua, de viento, de matices.

 

Vemos el fondo, estamos en el frente, vemos el giro del agua. En estas obras, la pintora ha logrado dotar sus figuras del movimiento que imaginamos en el fondo de los ríos, de los océanos, donde pueden existir magueyes rodeados de peces, donde duermen las raíces de los mangles ante los giros incesantes de ballenatos.

 

Seguramente el cuadro del Gaucho no deja de ser una tentación del galopar incesante de caballos en sabanas argentinas.

 

La poética de Patricia Avellaneda nos muestra su sensibilidad ante las raíces. Quizá porque ella misma, apartada de sus propias raíces, las busca, las figura, las imagina. Quizá sea ella misma esos peces que dan vueltas al ritmo de la velocidad de las mareas ante la búsqueda de lo que arraiga, de la síntesis de lo femenino.

 

Las mujeres también se convierten en raíces, en fuentes de donde surge y a donde va la vida. Los cuadros de los personajes femeninos, dan cuenta de la centralidad de las mujeres en la vida acuática. Hacia ella convergen las olas y desde ella surge la vida en forma de pequeños y de grandes peces que saltan la alegría del agua.

 

Son las mujeres concretas y las mujeres agua; son las mujeres símbolo y las mujeres luna; marcan la búsqueda de la propia pintora como si el principio femenino fuese la luna, su lado luminoso y también el lado que nunca vemos; el lado que llamamos obscuro simplemente porque no tenemos acceso a él, pero existe.

 

Los tonos que recorren las telas nos permiten acercarnos a la vida cotidiana de las figuras familiares, a la caricaturización de colegas pintores, a la crítica de la vida política del país. Estos temas testimonian la conciencia de la pintora que, poseída de una imaginación abierta y una técnica singular, deja los cuadros como anécdotas de lo que puede ser plasmado en la obra pictórica, lo que le toca en su época.

 

En la pintura de Patricia Avellaneda los gatos se vuelven sujetos que piensan, que hablan, que cantan, que dan las gracias, que rumorean. En esa trasmutación se encuentra el pacto que hacemos con la autora cuando estamos ante los retablos porque son los gatos los agradecidos con San Francisco, por los veterinarios no avariciosos y por quienes los tratan como seres y no como juguetes. Nos adentramos en el juego de las suplantaciones para entender otra dimensión de convivir con los seres gatunos. ¿Quién, que ha convivido con gatos pasa delante de los retablos sin ser alcanzada por estas voces?

 

¿Y los gatos, van a algún lugar cuando mueren? Puede ser que si los humanos hemos construido cielos sucesivos para definir el lugar al que iremos, también los gatos tienen sus propios cielos. Para la pintora, todos los seres alternamos entre la vida que conocemos y otra vida posible; otro lugar que solo se muestra para aquel que es capaz de vislumbrarlo. De ahí que la luna, la mujer y los gatos se convierten en la síntesis de la sabiduría de la mujer que se pinta a ella misma para expresarnos a todas.

 

También, porque en la Noche/Mujer de Patricia Avellaneda, la colección de 28 pinturas del ciclo lunar, todas las vidas son expresiones de la Vida. A ella confluyen gatos/mujeres/peces/conejos; todas las formas de vida son parte de lo mismo, como decía el filósofo Baruch Spinoza. Por eso, en la obra de la pintora, la noche nos albergará: la Gran Noche es lo único cierto que nos espera, a nosotras y a los gatos en el mismo cielo.

 

*Exposición en el Centro de Artes Contemporáneo Emilia Ortiz, Tepic, Nayarit, julio-septiembre 2022.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 8 de agosto de 2022.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx