lunes, 29 de junio de 2026

La poesía del conocimiento de Vicente Aleixandre

La luna como una mano 

reparte con la injusticia que la belleza usa,

sus dones sobre el mundo.

Miro unos rostros pálidos.

Miro unos rostros amados.

No seré yo quien bese ese dolor que en cada rostro asoma

 

Vicente Aleixandre Triunfo del amor


Conocí la poesía de Vicente Aleixandre cuando vivía en Berlín en los años de 1981 y 1982. En ese entonces existía en el centro de Berlín, una librería internacional donde se podían encontrar libros en diferentes idiomas, casi siempre eran publicaciones del campo socialista antes de que se derribara el muro de Berlín. En esa librería encontré un libro de poemas de Vicente Aleixandre, en edición bilingüe en alemán y español y esa fue la razón por la que lo compré. Quería, en esa lejanía estar cerca de mi país al menos en la lectura de poesía en mi lengua materna.

 

A través de estos gedichte o poemas me incorporé al grupo de lectoras de Vicente Aleixandre cautivada por una poesía cercana a lo humano profundo, cercada por este pensamiento de sabiduría. Lo tenía que leer una y otra vez, como se deben leer los poemas; lo tenía que leer en voz alta para intentar entender su significado o al menos, captura la musicalidad de los versos. Era como si su mirada quisiera abarcar todo lo humano y lo hiciera de una manera total, integrada. Lejos, sin embargo, de la sensiblería fácil de un altruismo.

 

Aleixandre llega a un conocimiento de lo fugacidad humana que lejos de someterlo a desesperación lo lleva a la aceptación humilde dentro de la complejidad del pensamiento:

 

…Es la noche larga,

acéptala. Acéptala blandamente. Es la hora del sueño.

Estás tendido en la oscuridad y sientes la suave mano quietísima,

la grande y sedosa mano que cierra tus cansados ojos vividos,

y tú aceptas la oscuridad y compasivamente te rindes.

(La oscuridad)

 

Para el poeta el mundo es uno, lejos de materia y espíritu, carne y mente, estos binomios conque hemos pensado lo humano: la unicidad de la total creación en su conjunto. Cada ser consistirá en una expresión momentánea de la sustancia fluyente “por eso en ti late el guerrero, el emperador y el soldado, el monje y el anacoreta; la cortesana pálida que acaba de ponerse su colorete en la triste mejilla, cuán gastada. Allá en la infinitud de los siglos” (Bouñoso, La poesía de Vicente Aleixandre, 1977).

 

La base de sustentación de la poesía de Vicente Aleixandre es la vida como historia o como un esfuerzo realizado en la dimensión temporal tras una decisión de carácter ético. Por eso para el poeta lo que ocurre, lo insignificante que ocurre tiene un lugar permanente en el devenir.

 

Si tú mueves esa mano, la ciudad lo registra un instante

y vibra en las aguas,

y si tú nombras y miras, todos saben que miras.

 

Si los seres humanos forman una sola unidad múltiple de la cual cada uno no es más que una expresión de lo mismo, entonces cada gesto repercutirá en el prójimo, en el mar, en todo lo que lo rodea. Ahí quedará ese gesto inserto y registrado. Lo humano no es algo dado sino que es un proceso permanente, es un proyecto por hacerse. Esta idea después la encontraremos en algunas epistemologías que dicen que el mundo es un dado-dánsose.Vivir es trabajar en la autorrealización, porque el ser humano es una proposición que se hace a sí mismo y hace al mundo.

 

Para mí es un poeta del conocimiento porque lejos de cerrar la creación, el ser humano la continúa en sus acciones, en sus pensamientos, en sus palabras. Esta postura va a tener una gran complejidad para quienes queremos decir algo sobre el mundo o hacer investigaciones científicas porque nunca podremos sacar un pedazo de realidad para estudiarla porque en el momento mismo de distinguir ese pedazo de realidad, ha dejado de serlo, porque la realidad sigue fluyendo, se fue en el devenir.

 

Aleixandre siente una unidad con toda la creación: lo mismo con los animales que con las rocas; el mundo cercano y el distante; lo conocido y lo sólo presentido, lo dicho y lo callado.

 

Perdonadme: he dormido.
Y dormir no es vivir. Paz a los hombres.
Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún nos vivan.
¿Vivir en ellas? Las palabras mueren.
Bellas son al sonar, mas nunca duran.
Así esta noche clara. Ayer cuando la aurora
o cuando el día cumplido estira el rayo
final, ya en tu rostro acaso.
Con tu pincel de luz cierra tus ojos.
Duerme.
La noche es larga, pero ya ha pasado.

Vicente Aleixandre, poeta español nació el 26 de abril de 1898 en Sevilla, España, vivió su infancia en Málaga por lo que decía que Málaga le dio su luz, la experiencia de la vida que es y la vida que pasa. Murió el 13 de diciembre de 1984 en Madrid. Premio Nobel de Literatura en 1977. Entre sus libros más difundidos se tiene Historias del corazón¸ Espadas como labios, Sombra del Paraíso.

 

Es una poesía del conocimiento porque en sus versos alberga una solidaridad con todo lo viviente. Siente la unidad del mundo y nos la entrega en forma de versos unificadores, lejos de pedagogías insulsas o ejemplos evangélicos; el poeta, simplemente, nombra. La naturaleza, los animales, todo lo viviente, deja de ser telón de fondo para compartir el protagonismo con lo humano.

 

Finalmente, el poema Mina publicado en 1933, dentro del poemario La destrucción o el amor:

 

Mina

 

Calla, calla. No soy el mar, no soy el cielo,

ni tampoco soy el mundo en que tú vives.

Soy el calor que sin nombre avanza sobre las piedras frías,

sobre las arenas donde quedó la huella de un pesar,

sobre el rostro que duerme como duermen las flores

cuando comprenden, soñando, que nunca fueron hierro.

 

Soy el sol que bajo la tierra pugna por quebrantarla

como un brazo solísimo que al fin entreabre su cárcel

y se eleva clamando mientras las aves huyen.

 

Soy esa amenaza a los cielos con el puño cerrado,

sueño de un monte o mar que nadie ha transportado

y que una noche escapa como un mar tan ligero.

 

Soy el brillo de los peces que sobre el agua finge una red de deseos

un espejo donde la luna se contempla temblando,

el brillo de unos ojos que pueden deshacerse

cuando la noche o nube se cierran como mano.

 

Dejarme entonces, comprendiendo que el hierro es la salud de vivir

que el hierro es el resplandor que de sí mismo nace

y que no espera sino la única tierra blanca a que herir como muerte,

dejadme que alce un pico y que hienda la roca,

a la inmutable faz que las aguas no tocan.

 

Aquí a la orilla, mientras el azul profundo casi es negro,

mientras pasan relámpagos o luto funeral, o ya espejos,

dejadme que se quiebre la luz sobre el acero,

ira que, amor o muerte, se hincará en esta piedra,

en esta boca o dientes que saltarán sin luna.

 

Dejadme, sí, cavar, cavar sin tregua,

cavar hasta ese nido caliente o plumón tibio,

hasta esa carne dulce donde duermen los pájaros,

los amores de un día cuando el sol luce fuera.

 

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit. Correo: lpacheco@uan.edu.mx

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 27 de junio de 2026

 

miércoles, 24 de junio de 2026

Sin botana no hay futbol

Y la botana os hará felices

 

En todos los países donde el futbol articula la pasión de una buena parte de la sociedad, los partidos no pueden ser tales si no se acompañan de comida; de esa comida que clasificamos como botana, porque no se trata de comida en forma, sino de alimentos de consumo entre las comidas diarias que aligeran el tiempo.

 

Lo que caracteriza a los espectadores de futbol, además de la fidelidad a su equipo favorito, es el consumo de botanas y bebidas. ¿Cuáles botanas, cuáles bebidas? Eso dependerá de la región de que se trate.

 

Por ejemplo, en Alemania se piensa que sin salchichas no hay futbol. Esa botana se refiere a los famosos Stadionwurst o salchichas que venden en los estadios, acompañados, claro, de cerveza. La salchicha es la blanca alemana a la parrilla que se sirve dentro de un panecillo parecido a los que nosotras conocemos de hot dogs, pero que en Alemania son crujientes y se llaman Brötchen. Generalmente se les agrega mostaza de sabor fuerte y, en ocasiones, cátsup. En las casas alemanas es común que se preparen tortitas de papa para acompañar a la cerveza y sándwiches de Mett, un alimento de carne de cerdo cruda sazonada con sal, pimienta y cebolla.

 

Qué diferencia con los kilos y kilos de camarones que se consumen en el lugar donde vivo, porque aquí, la botana principal son los camarones en diversas presentaciones. Desde luego, también las papas y todo el resto de frituras con picante con que hoy se arruinan los estómagos. Las botanas pueden incluir ceviches de distintas composiciones: negros con salsas de soya o salsa inglesa; verdes con chiles diversos; rojos, etc.

 

Mis amigos argentinos dicen que, en su país, la botana preferida son los quesos, aceitunas y snack salados. No pueden faltar las empanadas y choripanes. La cerveza compite con el vino para poder animar al partido de las barras azules en la búsqueda del campeonato.

 

¿Qué relación tiene el sentido del gusto con el juego de once contra once? El antropólogo Levi-Straus decía que los pueblos han distinguido entre alimentos buenos para pensar y malos para pensar. Las botanas, sin duda, deben ser buenas para pasar el rato o malas para digerir la derrota. Aquí estamos más allá de las notas antropológicas, estamos ante alimentos que pueden ser buenos para alimentar el alma colectiva de la pasión futbolera, por lo que las botanas y bebidas las podemos clasificar en buenos para apasionarnos o malos para sentir la retirada.

 

A nadie se le ocurriría tomar leche tibia al estar viendo un partido. Quizá porque lo que se bebe nos introduce a un mundo donde las pasiones se pueden disparar, mientras que la leche tibia la asociamos con la calma, la tranquilidad, el momento de ir a dormir. Entonces, la leche pasteurizada es un mal alimento para la pasión del futbol.

 

Comer es entrar a una dimensión donde los sabores se mezclan con las emociones. No es lo mismo comer una bolsita de papas en la soledad de un viaje en autobús cuando vamos de un lugar a otro, que comer ese mismo alimento con los amigos en medio de la algarabía previo al gol del equipo de preferencia. Las papas no saben igual, aunque sean las mismas papas, aunque las porciones de sal o de picante nos alerten con sellitos sobre sus consecuencias en las gastritis.

 

Actualmente, ante el mundial de futbol de 2026 existen distintas ofertas de comida para ver el futbol. No estamos hablando de lo que deben comer los futbolistas como preparación para los juegos, sino de ese gran negocio alrededor de los espectadores. Ya sea que el partido se vea en el estadio, si es que se ha tenido el dinero suficiente para conseguir entradas o se vea en un restaurant, en un bar, en una marisquería. La oferta de alimentos dejará el suficiente dinero para hacer del futbol un negocio alrededor del cual se generan miles de dinero en ganancias.

 

Los alimentos que se escogen para ver el futbol no tienen nada que ver con los presupuestos sociológicos con que analizamos los alimentos que permiten o prohíben los diversos pueblos, en base a lo bueno o malo para el cuerpo. Salen de esa lógica porque se refieren a alimentos que dan placer, un placer del cuerpo que puede incitar a otros placeres, por ejemplo, el de gritar, el de organizarse en porras, el de sentirse parte de la comunidad, el de hacer la ola mexicana. Placeres que se pueden disfrutar en las gradas de un estadio, en la mesa de un bar, en un restaurant o en la sala de la casa. En todos estos espacios los espectadores no estarán solo ante el futbol; estarán ante el ritual del enfrentamiento de unos contra otros; espectáculo por excelencia en la historia humana.

 

Además, quienes ven el partido hará comunidad con todos los que, igual que ellos, esperan que los once del equipo, venzan sobre los once de la frontera de enfrente. Queremos héroes o mártires, pero no derrotados en juegos justos.

 

Puede ser que cada quien le apueste a equipos diferentes. Los goles podrán dividir a los espectadores, a la afición; pero la comida, la bebida y la botana los unirán. Cada comunidad habrá ingerido casi los mismos alimentos y en esa ingesta volverán a reconstruirse como la comunidad nacional que somos. Porque lo comido, de acuerdo a las palabras antropológica, pasa a ser parte de la identidad común.

 

Es la botana y la bebida lo que une a las personas, aunque la diferencia de goles tienda a separarlos.

 

Aún quienes no estamos al tanto de los equipos mundialeros, nos preparamos para esas jornadas. Nadie puede sustraerse al ruido que ocasiona el futbol; al escándalo del show con que se presenta; al espectáculo de su parafernalia. Sabemos identificar las narraciones de los juegos, las pausas de los cronistas, los aplausos de los aficionados. El futbol nos alcanza, aunque queramos levantar una muralla ante su intromisión en la vida cotidiana.

 

Vencida por la contundencia del Mundial, sus gritos y sus gestos, me preparo para atravesarlo. Ya compré camarones y cerveza dulce.

 

Dispuesta a los rituales, a los mitos, a los símbolos, a las pelotas mal tirada, sigo el ritual de la fe que está ahí, en la esperanza de la colectividad ante el milagro del gol; en la creencia personal de quien le apuesta su quincena al penalti; quien confía en la táctica del director técnico; en la fortaleza de las defensas; en la justeza del árbitro, en la pericia del portero histórico. La religiosidad estará presente en forma de peticiones de soluciones milagrosas; de promesas de mandas a los santos de su preferencia, con tal de sentir la emoción del triunfo.

 

Entonces, el futbol habrá mantenido viva la ilusión.

 

Un solo triunfo basta para que el mito se vuelva a cumplir. Un solo gol suficientemente degustado con la botana adecuada, porque sin botana no hay futbol. Y sin futbol, no hay nación.

 

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit. Correo: lpacheco@uan.edu.mx

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 13 de junio de 2026

Publicado en Meridiano, Tepic, Nayarit, 15 de junio de 2026

 

 



[1] Socióloga, investigadora de la Universidad Autónoma de Nayarit

 

Una taza de café sin azúcar

Una taza de café 

sin azúcar, por favor

para que este cafecito

pueda darme su sabor

 

Canción sobre el café

 

¿Qué significa degustar café? ¿cuáles son las ventajas de ello? Para los filósofos griegos, en particular para Aristóteles, los sentidos nos acercan a la virtud o al vicio. La vista y el olfato son los sentidos privilegiados para crear conocimiento, pero el gusto no es un sentido que conduzca a la filosofía, porque el gusto requiere el contacto directo entre sujeto y objeto y ya sabemos que la filosofía y, por ende, la ciencia, se fundan en la separación entre ambos. Por eso, el sentido predilecto, tanto de la ciencia como de la filosofía es la vista: el conocimiento se genera desde la separación.

 

Al gusto le dieron un lugar inferior, porque la mezcla entre el sujeto y lo que se bebe o se come no propicia conocimiento alguno, sino solamente una opinión subjetiva y, sobre todo, dispara el deseo de placer. Hegel, en la Estética, señala que el gusto está emparentado con el peligro pues lleva a percepciones placenteras, lo cual puede inducir al vicio.

 

Bueno, pero bebemos café y una gran cantidad de creaciones literarias, científicas, artísticas, se hicieron alrededor del aroma del café.

 

¿Por qué son tan importante los cafés como establecimientos? Porque fueron los primeros lugares públicos donde las personas se podían reunir. En diversas regiones del mundo los hombres se reunían en tabernas, en cantinas y, en México, en las pulquerías. Por eso, se puede decir que los cafés se convirtieron en los primeros lugares públicos donde las personas, entiéndase en ese momento, los hombres, se podían reunir para conversar.

 

Los cafés iniciaron en Europa como Coffe House, los cuales se convirtieron en centros de debate de diversas ideas, puesto que ahí se reunían los hombres de ciencias, de letras, de filosofía. En Londres se decía que por una taza de café podías escuchar disertaciones de ciencia, literatura, economía, sin necesidad de ir a la universidad.

 

Se trataba de locales que contaban con grandes mesas de madera, heredadas de las tabernas; en las paredes se colgaban folletos y periódicos, lo que permitía que la lectura se hiciera en voz alta, lo cual era algo usual en los cafés.

 

La primera cafetería de Londres, data de 1652. Ese espacio se consideraba de socialización; actualmente no se nos ocurre porque se prioriza el consumo individual. A esas primeras cafeterías acudían hombres letrados, académicos y hombres de negocios. Después fueron espacios donde acudían personas en general, solo por el gusto de tomar café o chocolate y pasteles.

 

En Alemania, en Bremen se abrió la primera Casa de café en 1673. También, las cafeterías de Alemania sirvieron de lugares para la exploración de las ideas. En este país, las casas de café fueron herederas de las tabernas por sus grandes tablones donde diversas personas se podían sentar. Todavía me tocó ver algunas cuando anduve por allá en la década de los 80’s del siglo pasado.

 

En París, la cafetería más antigua es Le Procope, fundada en 1686, ubicada en el Barrio Latino. Ahí se reunían Voltaire, Rousseau, Diderot y Napoleón. Se dice que en este café se fraguó la Revolución Francesa. Entonces, podemos decir que sin café no hubiera acontecido la revolución.

 

Actualmente, perviven cafés que tienen atracción para el turismo, por las personalidades que los frecuentaban. Por ejemplo, Sigmund Freud, en Viena, frecuentaba el Café Landtmann, en el bulevar Ring de Viena, el cual era frecuentado también por el músico Gustav Mahler. También el Café Central que era un punto de encuentro de intelectuales. Alrededor de una taza de café surgieron las ideas sobre la mente moderna, la teoría de los sueños. Usted puede sentarse en una de sus mesas abiertas, todavía, al público.

 

En Praga, podemos sentarnos en el Café Arco a donde acudía Franz Kafka. También se encuentra el café Louvre, de Praga o el café Central. En estos tres cafés se pueden ver las huellas de la asiduidad de Albert Einstein, además de la de Kafka.

 

En América Latina, me sorprendí, cuando fui a Chile, encontrar los “cafés con piernas”, Se trata de cafeterías donde las meseras atienden en bikini. Quizá para nosotras puede ser familiar esas vestimentas cuando estamos en la playa, pero no es común en las ciudades. La explicación que nos dieron es que cuando se quiso introducir el consumo del café en Santiago de Chile, la gente prefería el te. Entonces el productor, determinó que las meseras atendieran en bikini como un atractivo para que fueran consumidores. Desde luego, se trataba de consumidores masculinos. Hoy son lugares de turismo, pero también siguen siendo lugares de reunión de la vida cotidiana.

 

En México, se tienen datos de las primeras cafeterías establecidas en 1790, durante la época colonial. Se trataba de un concepto de “lecherías” con café. Entre los más antiguos está el Café de Tacuba, en el Centro Histórico, donde la especialidad es café con leche con pan dulce, por cierto, servido en vaso. El Café Bar La Ópera, el cual era una pastelería francesa que abrió en 1876. Conserva un disparo de Francisco Villa en uno de los techos que puede ser contemplado después de que te cansas de caminar en el zócalo y sus alrededores. El Café La Habana fue fundado en 1950, en la colonia Juárez, también de la ciudad de México, al cual acudían Fidel Castro y el Che Guevara. Se dice que, en este café, ambos guerrilleros planearon la revolución cubana.

 

También algunos cafés se vuelven protagonistas de la literatura, como el Café La Habana en la novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaños, donde aparece con el nombre de cafetería Quito o en la novela Los bandidos de Río Frío de Manuel Payno donde el Café Manrique se convierte en un lugar de conspiración.

 

En Tepic, los cafés más importantes han sido Cafetería La Moderna, el Ritz y El Diligencias. Si no me equivoco, la Cafetería La Moderna fue el primer local que vendía café “de maquinita”, todo un acontecimiento en el pequeño Tepic de la década de los sesenta. Estaba ubicada por la calle Hidalgo entre la Avenida México y la Veracruz. En cafetería La Moderna se vendía café de grano y se tostaba al gusto del cliente. Además del café, ahí se ubicaba una caseta telefónica donde se podían pedir llamadas de larga distancia en una época donde el teléfono era una excepción.

 

Por su parte, la cafetería Ritz estaba ubicada en la esquina de calle Zapata y Avenida México, donde estaba la estación de autobuses de Ómnibus de México antes de que se concentraran las estaciones de diversas líneas en lo que hoy es la Central Camionera, en 1971. Con la desaparición de esa terminal, el Ritz se transformó en El Nuevo Ritz, ubicado a un costado del Jardín de Los Constituyentes. También ahí se tomaba café “de máquina”, lo cual era todo un acontecimiento. Se vendían periódicos locales y nacionales. Era un concepto de café con periódico.

 

El café Diligencias, inaugurado en pleno centro de la ciudad, en 1967, ha sido lugar de reunión de políticos y periodistas. Tradicionalmente se reunían abogados, periodistas, gente de la política. Desde luego, hombres.

 

Muy recientemente, las mujeres han sido consideradas clientes de los cafés.

 

Hoy se organizan cafés filosóficos, como una manera de acercar la filosofía a la gente común y corriente, reuniones que pretenden llevar la filosofía a la vida cotidiana. Qué diría Platón, qué pensaría Aristóteles de estos cafés filosóficos, donde la combinación del sabor del café con las conversaciones, produce conocimiento.

 

Se puede decir que, en Europa, las cafeterías fueron lugares para las conspiraciones, para las revoluciones. Aquí en Tepic, para las conversaciones.

 

El café arrebata a la sombra su aroma; a los árboles desprevenidos, roba los delirios. Tomemos café con las amigas, con las hermanas, con viejas amistades, para saborear todavía quienes somos.

 

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit. Correo: lpacheco@uan.edu.mx

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 13 de junio de 2026

 

Publicado en Meridiano de Nayarit, Tepic, Nayarit, 21 de junio de 2026

https://meridiano.mx/2026/06/21/una-taza-de-cafe-sin-azucar/

 

domingo, 7 de junio de 2026

Mujeres escritoras de Nayarit. Siglos XIX – XX e inicios del XXI

Las lágrimas

 

Por la senda que cruzamos

Tan llena de sinsabores,

Hay infinitos dolores

Que con el alma lloramos.

 

¿Llorar? ojalá pudiera

Mis pesares desahogar;

Con la dicha de llorar,

Así menos padeciera.

 

Adelaida Martínez Aguilar, Siglo XIX

 

La literatura se pensó como universal, neutra y asexuada. Cualquier colección de obras literarias clásicas da cuenta de esa mirada. Dentro de este canon, la literatura de las mujeres fue considerada menor por su particularidad. El presupuesto en que se funda esta valoración es que el hombre, cuando escribe, porta una mirada universal, en cambio las mujeres sólo pueden escribir desde la particularidad de la identidad.

 

El estilo directo y conciso, la escritura sin sentimentalismos se han asociado a la forma de escribir masculinas, lo que a su vez, se ha considerado características de la escritura universal. Si se acepta la particularidad masculina como una voz universal, también debería aceptarse la particularidad femenina. Por tanto, la universalidad de la escritura masculina es una construcción social y cultural.

 

La literatura, al igual que otras esferas del arte, reproduce las desigualdades de acceso de mujeres y hombres lo que contribuye a la percepción social de diferencias de hombres y mujeres. La producción del texto literario debe abordarse como un espacio de disputa entre ambos sexos.

 

En Nayarit se tiene una carencia de estudios sobre la escritura de las mujeres.

 

A través del libro Mujeres escritoras de Nayarit. Siglos XIX – XX e inicios del XXI ,  de mi autoría ,se pretende identificar las mujeres escritoras en Nayarit durante los siglos XIX XX y los inicios del siglo XXI.

 

Los criterios para incluir a las mujeres escritoras fueron que hubieran obtenido un premio literior y/o  tengan obra literaria publicada. En particular se retoman las poetas galardonadas con el premio Trapichillo de poesía. El doctor Julián Gascón Mercado (1925-2024) fue Gobernador de Nayarit en el periodo 1963-1969), su paso por la gubernatura de la entidad está marcada por una transformación de la vida social, política y cultura. En este último ámbito destaca la creación de la Universidad de Nayarit y, una vez concluido su mandato en la creación del Premio de Poesía Trapichillo. El Premio de Poesía Trapichillo se inició en 1977, consiste en el reconocimiento de la obra de una o un poeta nayarita.

 

También se incluyeron a las poetas ganadoras del Concurso de Poesía Erótica y Amorosa que convoca la Comunidad de Artistas e Intelectuales de Nayarit desde el año 2000. Además, a quienes han publicado narrativa o poesía en libros colectivos y plaquetas individuales.

 

De antemano, pido disculpas por las omisiones involuntarias y los errores cometidos en este registro. Sin duda, las mujeres que han escrito y escriben en Nayarit, todavía están ocultas esperando que sus voces sean registradas. El presente documento quiere ser un primer apunte de las letras de las mujeres en Nayarit.

 

A continuación una muestra de la poesía de Alma Rocío Jiménez (Tepic, Nayarit, 1972). Soprano. Su obra escrita ha sido difundida en publicaciones regionales como la plaqueta colectiva Soltar Amarras, Cuadernos de Matatipac no. 2, Comunidad de Artistas e Intelectuales de Nayarit, 1998.

 

La huida

 

1

En la tarde,

después que en el campo acontezcan las lluvias

el festín de las sombras y sus huellas,

hemos de ir sigilosos

al muro verde del cerro

para mirar

como en secreto

la huida de Dios.

 

2

Y explotan las sombras

caen pesadamente las brumas nocturnales:

avanzando con paso lento hacia la promesa.

Habrá otra explosión

para que la luz haga su aparición fulgurante.

 

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit. Correo: lpacheco@uan.edu.mx

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 6 de junio de 2026


Publicado en Meridiano de Nayarit, Tepic, Nayarit, junio 7 de 2026

https://meridiano.mx/2026/06/07/mujeres-escritoras-de-nayarit-siglos-xix-xx-e-inicios-del-xxi/




 

Cuando el tabaco se apropia de la tierra y de los seres humanos

Es tan formal, Lorenzo,

que primero faltara la luz

 y quedáramos en horrorosas tinieblas,

que él a su palabra.

 

Luis G. Inclán. Astucia

 

Cuando tenía 14 años, aproximadamente, leí un libro que se llama Astucia, el jefe de los hermanos de la Hoja o los charros contrabandistas de la Rama, una novela costumbrista escrita por Luis G. Inclán publicada en 1865. El prólogo lo escribió Salvador Novo. Quizá esa fue mi primer acercamiento al tabaco. Era una novela donde se presenta a unos contrabandistas que se rigen por un código de honor de bandoleros en un territorio mexicano ingobernado; era la época de Santa Ana. Desde luego, se trata de contrabando de tabaco dentro del territorio mexicano. Se puede leer como la necesidad de la sociedad de tener héroes, Astucia (Lorenzo Cabello) se vuelve una leyenda, pero cuando cae este héroe-bandido, se termina ese orden y la sociedad vuelve a cierta barbarie.  

 

¿Por qué menciono esta novela? Cuando leí el libro Producción de tabaco en América Latina ante el contexto de la Convención Marco de la Organización Mundial de la Salud, libro coordinado por Joel Orlando Bevilaqua Marín, Jesús Antonio Madera Pacheco y Dagoberto de Dios Hernández, en una coedición del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), de Buenos Aires y la Universidad de Passo Fundo en Brasil en 2025, no dejé de pensar en el arraigo del tabaco en nuestro país desde el siglo XIX, en medio de situaciones de ilegalidad, de falta de cumplimiento de las normas y de afectaciones al medio ambiente.

 

El libro, en ocho capítulos, hace un recuento de la aplicación de la Convención Marco de la Organización Mundial de la Salud, adoptada por la Organización Mundial de la Salud en 2003. En el estudio se distinguen dos aspectos cruciales. Por una parte, los daños a la salud que provoca el tabaquismo como tal y el segundo, los daños ambientales y a la salud de quienes se involucran en el cultivo, que provoca la producción de tabaco.

 

Este libro se enfoca en este segundo aspecto, en las condiciones en que se produce el tabaco en América Latina y sus efectos en la salud de quienes lo producen y sus familias. Es muy claro que se trata de una industria que se basa en la depredación de los recursos naturales, en la explotación de las personas, en el envenenamiento o contaminación de los suelos. El libro muestra las tensiones entre las políticas globales de salud pública, los intereses agroindustriales y los derechos de las comunidades rurales productoras de tabaco a tener empleo digno y conservar su convivialidad, su comunidad, por cierto, de alta vulnerabilidad ante las compañías trasnacionales del tabaco. De ello dan cuenta los capítulos que conforman el estudio referido a regiones de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y México.

 

De acuerdo a los análisis contenidos en este libro, la producción de tabaco en AL se produce, a grandes rasgos a través de dos modelos de negocios; ambos vinculados a grandes empresas del tabaco. El primero, tiene que ver con actividades empresariales cuyos titulares conforman un estrato de la población agroindustrial capaz de interferir en las decisiones del Estado, para que los mandatos del Convenio Marco se aminoren y se pueda continuar con la producción empresarial del tabaco, incluso, con subsidios del propio Estado.

 

Por otra parte, está el amplio mundo de las familias campesinas rurales que realizan contratos individuales con las compañías tabacaleras que controlan el campo latinoamericano y que se aprovechan de las condiciones desfavorables de esas familias. Por ejemplo, la carencia de derechos, de seguridad social, de información oportuna sobre la toxicidad de los agroquímicos que se utilizan; la inexistencia de asistencia técnica oportuna. Las familias del tabaco han ingresado a este modelo de habilitación del tabaco, prácticamente para tener asegurado el acceso a servicios médicos para ellos y sus familias y tener asegurada la venta de su producción. A contrario de otros esquemas de negocios, las familias tabacaleras trabajan bajo el supuesto de que toda la producción será adquirida por la empresa. La trampa aquí es que la compañía direccionaliza el proceso productivo, lo controla y de esa manera, establece paquetes tecnológicos y, voy a agregar, paquetes de vida, e interviene en la vida cotidiana de las comunidades.

 

En el libro, se da cuenta de las iniciativas del Estado, en este caso, de Brasil, para propiciar la transición de los productores hacia otros cultivos a partir del enfoque de la diversificación productiva, lo cual, pretende acercar a los productores a recursos financieros y otros apoyos a fin de que, a partir de sus propias capacidades, construyan sus vidas laborales y familiares en cultivos diferentes al tabaco. Aunque estas políticas no prohíben el cultivo del tabaco, se parte del supuesto de que la disminución del consumo, llevará a una disminución de la demanda. Sin embargo, son las empresas las que, con su poderío vuelven nulas las acciones del Estado. Por ejemplo, la sola garantía de la compra del tabaco por parte de las compañías, les otorga una ventaja muy grande a los ojos de las familias del tabaco.

 

En los dos tipos de negocios del tabaco, el Estado debiera ser el intermediario para detener la voracidad de las empresas, pero no siempre es así, sino que el Estado se convierte en otro agente más, a quien le interesa conservar la inversión de las empresas tabacaleras, supuestamente por la cantidad de empleo que generan. Lo cual, como se muestra en los análisis es una falacia.

 

En el libro se profundiza en que las compañías tabacaleras no solamente moldean el paisaje de los países en que se asientan, sino que moldean los propios cuerpos de las personas que intervienen en el proceso productivo. Ahí están los estudios sobre las enfermedades a partir de la producción de tabaco, las dolencias individuales y también, las sociales. El desplazamiento de responsabilidades estatales a productores empobrecidos, que, a su vez, las trasladan a migrantes indígenas, que, a partir de sus propias condiciones de vulnerabilidad, se convierten en el eslabón más frágil de la cadena de producción de tabaco. El tabaco no solamente daña a quien fuma, sino también a quien lo produce ya que el contacto con los agroquímicos, en el libro llamados “venenos”, realizados sin las protecciones necesarias, se convierte en un factor de riesgo para quienes aplican el producto. El tabaco, entonces, introduce morbilidades en quien lo produce y en sus familias.

 

En el libro se da cuenta de lo que se ha estudiado desde diversas disciplinas. También se señala lo que hace falta estudiar para conocer.

 

Yo quisiera agregar que, de acuerdo a los estudios contenidos en este libro, las compañías tabacaleras se aprovechan de algo más, de la experiencia que generaciones de productores de tabaco han desarrollado sobre el cultivo; de los saberes que las familias campesinas han acumulado sobre el trato al tabaco en sus diversas fases; de los horizontes de comprensión de los jornaleros indígenas ante el tabaco, desarrollados a partir de sus competencias ante la hoja, pero también, a partir de sus propios marcos de referencia. Recuerdo que, en la década de los noventa, los jornaleros wixarikas del tabaco nos decían que el tabaco nunca les podría hacer daño. Esto ante nuestra insistencia de que utilizaran protección ante la presencia de agroquímicos. Ellos decían que el tabaco es la respiración de los dioses. Porque en la primera creación del mundo, los dioses les habían dado un surco de maíz para el cuerpo y un surco de tabaco para el alma.   

 

El libro contiene análisis que todo interesado en el tema debería de conocer porque contiene los principales hitos de la discusión contemporánea de la producción del tabaco ante el Convenio Marco en los principales países productores de América Latina. En este tema, como en otros, mientras no existan actores sociales que presionen al Estado a su cumplimiento, el Convenio se seguirá aplicando, pero al modo de las compañías tabacaleras financiadas internacionalmente, sin que se vean realmente afectadas. Las compañías encuentran los resquicios de las leyes, la debilidad de los Estados, la vulnerabilidad de los productores para continuar con este negocio no alimentario que deja mucho dinero a sus socios, y en los territorios donde se asienta, deja destrucción, erosión, contaminación y enfermedades.

 

Hoy como en el siglo XIX, las compañías hermanadas en torno a la ganancia, llevan a cabo el contrabando globalizado.

 

Un párrafo de la novela que he comentado dice:

 

“Tu presencia infunde respeto, se conoce que eres un verdadero charro, que hará más temible a la sociedad de los Hermanos de la Hoja, con que vamos al negocio…: te dije que el habernos reunido nos ha librado de algunos lances, que hemos hecho intereses comunes, para trabajar y defendernos con más vigor y fuerzas, si necesario fuere con nuestra propia sangre” (p. 133)

 

Actualmente, como en el tiempo de Astucia, las épocas son convulsas; el Estado está un tanto debilitado y los contrabandistas se unen contra los Estados, contra los productores; pueden ir de un país a otro, de una región a otra, por eso vemos regiones en América Latina donde el cultivo del tabaco disminuye y otras, donde se incrementa. Son las compañías las que se mueven en los territorios porque el capital se lo pueden llevar a los lugares donde Estados más débiles, les molesten menos; donde puedan obtener más ganancia con el menor riesgo posible. Y sí, son los nuevos contrabandistas de la hoja.

 

Felicidades a los coordinadores por este libro y a las y los autores de los capítulos.


Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit  lpacheco@uan.edu.mx   

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 30 de mayo de 2026

 

Palabras pronunciadas en la presentación del libro Producción de tabaco en América Latina ante el contexto de la Convención Marco de la Organización Mundial de la Salud, el 20 de mayo en la Universidad Autónoma de Nayarit.

 


 

Comer al hermano pájaro. Letras y comida en Amado Nervo

…ninguna miss vendía mexican tamales,

ni americano alguno expendía

en The Queen Xóchitl

 

Amado Nervo

 

Amado Nervo se conduele de que los seres humanos comemos las maravillas de la creación, porque en su postura franciscana, los animales son seres excepcionales. Los debemos amar en su plenitud; en cambio los hemos convertido en comida. En el texto Ellos, publicado en París en 1909, se entristece por las terneras que van al matadero:

 

“Todos los días pasan frente a mi ventana dos terneras

Van al matadero, llevadas por sendos rapaces.

Tienen aún ese gracioso aturdimiento de las bestias jóvenes; se repegan la una la otra, saltan, miran a todas partes con sus grandes y apacibles ojos glaucos y curiosos.

Llegarán a su destino; les ligarán las piernas, y con una gran maza, les darán un certero y terrible golpe en el testuz.

Luego…la nada

La especie a que pertenece, al obedecer al poderoso instinto de perpetuarse, que es el más grande instinto de su alma colectiva, no hace sino dar al hombre individuos para que se los coma.

Todo su esfuerzo de siglos viene a parar en chuletas, solomillos y puchero.

La especie no vence, no ha vencido en los milenarios los obstáculos que se han opuesto a su vida, ¡sino para que nos la engullamos…!” (Nervo, 1909:1-2).

 

Para el escritor, el acto de comer es un acto salvaje y primitivo. Dice:

 

“Eso de invitar a comer a las gentes, bien visto, es un acto salvaje y primitivo. Se las invita a devorar cadáveres de animales, a nutrirse, a un acto elemental, a una función fisiológica…” (Nervo, 1952:978)

 

Amado Nervo, despliega su oposición al uso desalmado que se realiza sobre los animales al considerarlos solo comida. En el texto “Pájaros fritos”, incluido en Mis filosofías, publicado en 1912 en París por la Librería Paul Ollendorff, escribe:

 

En cuanto llega el invierno, el transeúnte advierte en muchos escaparates de pastelerías, tocinerías, tabernas y tiendas de comestibles de Madrid, rimeros enormes de pájaros fritos.

Son éstos, el manjar más suculento de la gente modesta, de la clase media y aún, de la pobre, pues el precio varía desde dos sueldos, hasta cuatro y cinco la pieza, según el lujo del escaparate, y, sobre todo, según la antigüedad de los pájaros.

Gracias a la temperatura, los míseros animalitos, ya de suyo se conservan frescos por tres y cuatro días.

Una vez fritos, su duración es ilimitada.

Ahí están, achicharrados, en actitudes trágicas, una semana o más, sin otra variación sensible que la del precio.

Cuando el vendedor advierte que la manteca se ha embebido…los fríe de nuevo y rebaja algunos céntimos a la pieza…

Os aseguro que una de las impresiones más indefinibles de mi vida fue la visión primera y desconsoladora de estos pájaros muertos (y además fritos) que el madrileño devora con deleite…

¿Y, por qué los fríe? ¿Y por qué se los come?

¡Muy pronto en los bosques ya no romperá el silencio pánico ningún gorjeo cristalino; ¡muy pronto no sonará en la altura ese crujir de seda de las bandadas de tordos negros, de gorriones castaños y de golondrinas azuladas!” (Nervo, 1912:106-107).

 

Tenemos que preguntarnos si AN no comía carne, como una praxis coherente con su pensamiento. Sospecho que Amado Nervo pudo ser vegetariano al final de su vida, pero es una hipótesis porque tendría que leer toda su obra a fin de encontrar claves de tal aseveración. Resalto algunas líneas que pueden apuntar a ello, ya que en el texto “Seamos alegres”, del mismo libro de Mis Filosofías, dice:

 

“…la alegría de la vida, el todo poderoso secreto de la¨ joi de vivre¨, está en la sobriedad y en el vegetarianismo…Vegetarianismo y agua clara: he aquí las fuentes supremas del equilibrio, de la ecuanimidad, del éxtasis mismo; sí, del éxtasis” (Nervo, 1912:223).

.

Para Amado, los estados de ánimo provienen de la comida.

 

            “Hay pueblos tristes, se dice.

                        El pueblo de México es un pueblo triste, se afirma.

Es cierto; pero la tristeza de los pueblos no procede sino de la índole de su alimentación.

Cuando en México no se coma chile ni se beba con exceso nuestro pueblo será alegre, radicalmente alegre, aún en su pobreza(Nervo, 1912:224).

 

La idea de que la comida influye en lo que se siente y se piensa, la expone en el texto “Dime lo que bebes y te diré lo que hablas”. Argumenta la existencia de tres tipos de locales donde se bebe en primavera y verano: las cremerías, los cafés y los bars.

 

“En las cremerías, se dijera que todo el mundo está contento con su suerte, con sus gobernantes, con las orientaciones de la política: se dijera que todo el mundo experimenta la¨ joie de vivre¨, se dijera, en fin, que todos los ojos expresan en su silencioso idioma de luz estas palabras:

-¨¡Et in Arcadia ego!¨

¡Oh poder sedante de la leche pasteurizada!

¡Oh singular influjo del castizo chocolate abacial! (Nervo, 1912:158).”

 

En cambio, en los cafés y, sobre todo, en los bars, todo es calamidad:

 

¡Qué caliginoso concepto de la vida se tiene en los ¨bars¨! ¡Qué descontento nervioso y exaltado de las actuales condiciones de la sociedad! ¡Qué espasmódicas protestas, qué azogadas aptitudes, qué airadas exclamaciones!

¡Allí se habla del amor como de una conflagración, de la política como de un cataclismo!

La opinión, el juicio, respecto de los demás, tienen la acidez de los limones más agrios…” (Nervo, 1912: 168-169)

 

Para retomar la aseveración con que inicié este texto, convertimos en comida al hermano pájaro, a la hermana ternera, a la hermana agua; quizá, como venganza de ello, Amado nos convierte en comida:

 

“-La muerte es una apariencia, tal como vosotros la concebís. No hay enfermedades; cuando creéis que enfermáis, es que Ellos empiezan a comeros, o bien que os preparan, que os adoban, que os maceran, para el diario festín. Hecho esto, os matan, a menos que no estéis aún a punto, en cuyo caso os dejarán para más tarde: ¡entonces sanaréis!

-La vejez no existe! Es otra engañifa, otra apariencia. Son ellos quienes os van poniendo así.

Se trata de una simple preparación culinaria…de un ¨civet¨; a algunos de esos seres les gustáis frescos; otros, más gourmets, os prefieren añejos… ¡como el queso!” (Nervo, 1909:9)

 

Referencias

 

Nervo, Amado (1909). Ellos, Ediciones Literarias 7 Rue de Lille, 7, París.

 

Nervo, Amado (1912). Mis filosofías, Librería Paul Ollendorff, París.

 

Nervo, Amado 1952. Obras Completas, Ediciones Aguilar, México.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 23 de mayo de 2026

Publicado en Meridiano, Tepic, Nayarit, 25 de mayo de 2026 https://meridiano.mx/2026/05/25/comer-al-hermano-pajaro-letras-y-comida-en-amado-nervo/

 



[1] Socióloga de la Universidad Autónoma de Nayarit lpacheco@uan.edu.mx