domingo, 7 de junio de 2026

Mujeres escritoras de Nayarit. Siglos XIX – XX e inicios del XXI

Las lágrimas

 

Por la senda que cruzamos

Tan llena de sinsabores,

Hay infinitos dolores

Que con el alma lloramos.

 

¿Llorar? ojalá pudiera

Mis pesares desahogar;

Con la dicha de llorar,

Así menos padeciera.

 

Adelaida Martínez Aguilar, Siglo XIX

 

La literatura se pensó como universal, neutra y asexuada. Cualquier colección de obras literarias clásicas da cuenta de esa mirada. Dentro de este canon, la literatura de las mujeres fue considerada menor por su particularidad. El presupuesto en que se funda esta valoración es que el hombre, cuando escribe, porta una mirada universal, en cambio las mujeres sólo pueden escribir desde la particularidad de la identidad.

 

El estilo directo y conciso, la escritura sin sentimentalismos se han asociado a la forma de escribir masculinas, lo que a su vez, se ha considerado características de la escritura universal. Si se acepta la particularidad masculina como una voz universal, también debería aceptarse la particularidad femenina. Por tanto, la universalidad de la escritura masculina es una construcción social y cultural.

 

La literatura, al igual que otras esferas del arte, reproduce las desigualdades de acceso de mujeres y hombres lo que contribuye a la percepción social de diferencias de hombres y mujeres. La producción del texto literario debe abordarse como un espacio de disputa entre ambos sexos.

 

En Nayarit se tiene una carencia de estudios sobre la escritura de las mujeres.

 

A través del libro Mujeres escritoras de Nayarit. Siglos XIX – XX e inicios del XXI ,  de mi autoría ,se pretende identificar las mujeres escritoras en Nayarit durante los siglos XIX XX y los inicios del siglo XXI.

 

Los criterios para incluir a las mujeres escritoras fueron que hubieran obtenido un premio literior y/o  tengan obra literaria publicada. En particular se retoman las poetas galardonadas con el premio Trapichillo de poesía. El doctor Julián Gascón Mercado (1925-2024) fue Gobernador de Nayarit en el periodo 1963-1969), su paso por la gubernatura de la entidad está marcada por una transformación de la vida social, política y cultura. En este último ámbito destaca la creación de la Universidad de Nayarit y, una vez concluido su mandato en la creación del Premio de Poesía Trapichillo. El Premio de Poesía Trapichillo se inició en 1977, consiste en el reconocimiento de la obra de una o un poeta nayarita.

 

También se incluyeron a las poetas ganadoras del Concurso de Poesía Erótica y Amorosa que convoca la Comunidad de Artistas e Intelectuales de Nayarit desde el año 2000. Además, a quienes han publicado narrativa o poesía en libros colectivos y plaquetas individuales.

 

De antemano, pido disculpas por las omisiones involuntarias y los errores cometidos en este registro. Sin duda, las mujeres que han escrito y escriben en Nayarit, todavía están ocultas esperando que sus voces sean registradas. El presente documento quiere ser un primer apunte de las letras de las mujeres en Nayarit.

 

A continuación una muestra de la poesía de Alma Rocío Jiménez (Tepic, Nayarit, 1972). Soprano. Su obra escrita ha sido difundida en publicaciones regionales como la plaqueta colectiva Soltar Amarras, Cuadernos de Matatipac no. 2, Comunidad de Artistas e Intelectuales de Nayarit, 1998.

 

La huida

 

1

En la tarde,

después que en el campo acontezcan las lluvias

el festín de las sombras y sus huellas,

hemos de ir sigilosos

al muro verde del cerro

para mirar

como en secreto

la huida de Dios.

 

2

Y explotan las sombras

caen pesadamente las brumas nocturnales:

avanzando con paso lento hacia la promesa.

Habrá otra explosión

para que la luz haga su aparición fulgurante.

 

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit. Correo: lpacheco@uan.edu.mx

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 6 de junio de 2026


 

Cuando el tabaco se apropia de la tierra y de los seres humanos

Es tan formal, Lorenzo,

que primero faltara la luz

 y quedáramos en horrorosas tinieblas,

que él a su palabra.

 

Luis G. Inclán. Astucia

 

Cuando tenía 14 años, aproximadamente, leí un libro que se llama Astucia, el jefe de los hermanos de la Hoja o los charros contrabandistas de la Rama, una novela costumbrista escrita por Luis G. Inclán publicada en 1865. El prólogo lo escribió Salvador Novo. Quizá esa fue mi primer acercamiento al tabaco. Era una novela donde se presenta a unos contrabandistas que se rigen por un código de honor de bandoleros en un territorio mexicano ingobernado; era la época de Santa Ana. Desde luego, se trata de contrabando de tabaco dentro del territorio mexicano. Se puede leer como la necesidad de la sociedad de tener héroes, Astucia (Lorenzo Cabello) se vuelve una leyenda, pero cuando cae este héroe-bandido, se termina ese orden y la sociedad vuelve a cierta barbarie.  

 

¿Por qué menciono esta novela? Cuando leí el libro Producción de tabaco en América Latina ante el contexto de la Convención Marco de la Organización Mundial de la Salud, libro coordinado por Joel Orlando Bevilaqua Marín, Jesús Antonio Madera Pacheco y Dagoberto de Dios Hernández, en una coedición del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), de Buenos Aires y la Universidad de Passo Fundo en Brasil en 2025, no dejé de pensar en el arraigo del tabaco en nuestro país desde el siglo XIX, en medio de situaciones de ilegalidad, de falta de cumplimiento de las normas y de afectaciones al medio ambiente.

 

El libro, en ocho capítulos, hace un recuento de la aplicación de la Convención Marco de la Organización Mundial de la Salud, adoptada por la Organización Mundial de la Salud en 2003. En el estudio se distinguen dos aspectos cruciales. Por una parte, los daños a la salud que provoca el tabaquismo como tal y el segundo, los daños ambientales y a la salud de quienes se involucran en el cultivo, que provoca la producción de tabaco.

 

Este libro se enfoca en este segundo aspecto, en las condiciones en que se produce el tabaco en América Latina y sus efectos en la salud de quienes lo producen y sus familias. Es muy claro que se trata de una industria que se basa en la depredación de los recursos naturales, en la explotación de las personas, en el envenenamiento o contaminación de los suelos. El libro muestra las tensiones entre las políticas globales de salud pública, los intereses agroindustriales y los derechos de las comunidades rurales productoras de tabaco a tener empleo digno y conservar su convivialidad, su comunidad, por cierto, de alta vulnerabilidad ante las compañías trasnacionales del tabaco. De ello dan cuenta los capítulos que conforman el estudio referido a regiones de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y México.

 

De acuerdo a los análisis contenidos en este libro, la producción de tabaco en AL se produce, a grandes rasgos a través de dos modelos de negocios; ambos vinculados a grandes empresas del tabaco. El primero, tiene que ver con actividades empresariales cuyos titulares conforman un estrato de la población agroindustrial capaz de interferir en las decisiones del Estado, para que los mandatos del Convenio Marco se aminoren y se pueda continuar con la producción empresarial del tabaco, incluso, con subsidios del propio Estado.

 

Por otra parte, está el amplio mundo de las familias campesinas rurales que realizan contratos individuales con las compañías tabacaleras que controlan el campo latinoamericano y que se aprovechan de las condiciones desfavorables de esas familias. Por ejemplo, la carencia de derechos, de seguridad social, de información oportuna sobre la toxicidad de los agroquímicos que se utilizan; la inexistencia de asistencia técnica oportuna. Las familias del tabaco han ingresado a este modelo de habilitación del tabaco, prácticamente para tener asegurado el acceso a servicios médicos para ellos y sus familias y tener asegurada la venta de su producción. A contrario de otros esquemas de negocios, las familias tabacaleras trabajan bajo el supuesto de que toda la producción será adquirida por la empresa. La trampa aquí es que la compañía direccionaliza el proceso productivo, lo controla y de esa manera, establece paquetes tecnológicos y, voy a agregar, paquetes de vida, e interviene en la vida cotidiana de las comunidades.

 

En el libro, se da cuenta de las iniciativas del Estado, en este caso, de Brasil, para propiciar la transición de los productores hacia otros cultivos a partir del enfoque de la diversificación productiva, lo cual, pretende acercar a los productores a recursos financieros y otros apoyos a fin de que, a partir de sus propias capacidades, construyan sus vidas laborales y familiares en cultivos diferentes al tabaco. Aunque estas políticas no prohíben el cultivo del tabaco, se parte del supuesto de que la disminución del consumo, llevará a una disminución de la demanda. Sin embargo, son las empresas las que, con su poderío vuelven nulas las acciones del Estado. Por ejemplo, la sola garantía de la compra del tabaco por parte de las compañías, les otorga una ventaja muy grande a los ojos de las familias del tabaco.

 

En los dos tipos de negocios del tabaco, el Estado debiera ser el intermediario para detener la voracidad de las empresas, pero no siempre es así, sino que el Estado se convierte en otro agente más, a quien le interesa conservar la inversión de las empresas tabacaleras, supuestamente por la cantidad de empleo que generan. Lo cual, como se muestra en los análisis es una falacia.

 

En el libro se profundiza en que las compañías tabacaleras no solamente moldean el paisaje de los países en que se asientan, sino que moldean los propios cuerpos de las personas que intervienen en el proceso productivo. Ahí están los estudios sobre las enfermedades a partir de la producción de tabaco, las dolencias individuales y también, las sociales. El desplazamiento de responsabilidades estatales a productores empobrecidos, que, a su vez, las trasladan a migrantes indígenas, que, a partir de sus propias condiciones de vulnerabilidad, se convierten en el eslabón más frágil de la cadena de producción de tabaco. El tabaco no solamente daña a quien fuma, sino también a quien lo produce ya que el contacto con los agroquímicos, en el libro llamados “venenos”, realizados sin las protecciones necesarias, se convierte en un factor de riesgo para quienes aplican el producto. El tabaco, entonces, introduce morbilidades en quien lo produce y en sus familias.

 

En el libro se da cuenta de lo que se ha estudiado desde diversas disciplinas. También se señala lo que hace falta estudiar para conocer.

 

Yo quisiera agregar que, de acuerdo a los estudios contenidos en este libro, las compañías tabacaleras se aprovechan de algo más, de la experiencia que generaciones de productores de tabaco han desarrollado sobre el cultivo; de los saberes que las familias campesinas han acumulado sobre el trato al tabaco en sus diversas fases; de los horizontes de comprensión de los jornaleros indígenas ante el tabaco, desarrollados a partir de sus competencias ante la hoja, pero también, a partir de sus propios marcos de referencia. Recuerdo que, en la década de los noventa, los jornaleros wixarikas del tabaco nos decían que el tabaco nunca les podría hacer daño. Esto ante nuestra insistencia de que utilizaran protección ante la presencia de agroquímicos. Ellos decían que el tabaco es la respiración de los dioses. Porque en la primera creación del mundo, los dioses les habían dado un surco de maíz para el cuerpo y un surco de tabaco para el alma.   

 

El libro contiene análisis que todo interesado en el tema debería de conocer porque contiene los principales hitos de la discusión contemporánea de la producción del tabaco ante el Convenio Marco en los principales países productores de América Latina. En este tema, como en otros, mientras no existan actores sociales que presionen al Estado a su cumplimiento, el Convenio se seguirá aplicando, pero al modo de las compañías tabacaleras financiadas internacionalmente, sin que se vean realmente afectadas. Las compañías encuentran los resquicios de las leyes, la debilidad de los Estados, la vulnerabilidad de los productores para continuar con este negocio no alimentario que deja mucho dinero a sus socios, y en los territorios donde se asienta, deja destrucción, erosión, contaminación y enfermedades.

 

Hoy como en el siglo XIX, las compañías hermanadas en torno a la ganancia, llevan a cabo el contrabando globalizado.

 

Un párrafo de la novela que he comentado dice:

 

“Tu presencia infunde respeto, se conoce que eres un verdadero charro, que hará más temible a la sociedad de los Hermanos de la Hoja, con que vamos al negocio…: te dije que el habernos reunido nos ha librado de algunos lances, que hemos hecho intereses comunes, para trabajar y defendernos con más vigor y fuerzas, si necesario fuere con nuestra propia sangre” (p. 133)

 

Actualmente, como en el tiempo de Astucia, las épocas son convulsas; el Estado está un tanto debilitado y los contrabandistas se unen contra los Estados, contra los productores; pueden ir de un país a otro, de una región a otra, por eso vemos regiones en América Latina donde el cultivo del tabaco disminuye y otras, donde se incrementa. Son las compañías las que se mueven en los territorios porque el capital se lo pueden llevar a los lugares donde Estados más débiles, les molesten menos; donde puedan obtener más ganancia con el menor riesgo posible. Y sí, son los nuevos contrabandistas de la hoja.

 

Felicidades a los coordinadores por este libro y a las y los autores de los capítulos.


Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit  lpacheco@uan.edu.mx   

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 30 de mayo de 2026

 

Palabras pronunciadas en la presentación del libro Producción de tabaco en América Latina ante el contexto de la Convención Marco de la Organización Mundial de la Salud, el 20 de mayo en la Universidad Autónoma de Nayarit.

 


 

Comer al hermano pájaro. Letras y comida en Amado Nervo

…ninguna miss vendía mexican tamales,

ni americano alguno expendía

en The Queen Xóchitl

 

Amado Nervo

 

Amado Nervo se conduele de que los seres humanos comemos las maravillas de la creación, porque en su postura franciscana, los animales son seres excepcionales. Los debemos amar en su plenitud; en cambio los hemos convertido en comida. En el texto Ellos, publicado en París en 1909, se entristece por las terneras que van al matadero:

 

“Todos los días pasan frente a mi ventana dos terneras

Van al matadero, llevadas por sendos rapaces.

Tienen aún ese gracioso aturdimiento de las bestias jóvenes; se repegan la una la otra, saltan, miran a todas partes con sus grandes y apacibles ojos glaucos y curiosos.

Llegarán a su destino; les ligarán las piernas, y con una gran maza, les darán un certero y terrible golpe en el testuz.

Luego…la nada

La especie a que pertenece, al obedecer al poderoso instinto de perpetuarse, que es el más grande instinto de su alma colectiva, no hace sino dar al hombre individuos para que se los coma.

Todo su esfuerzo de siglos viene a parar en chuletas, solomillos y puchero.

La especie no vence, no ha vencido en los milenarios los obstáculos que se han opuesto a su vida, ¡sino para que nos la engullamos…!” (Nervo, 1909:1-2).

 

Para el escritor, el acto de comer es un acto salvaje y primitivo. Dice:

 

“Eso de invitar a comer a las gentes, bien visto, es un acto salvaje y primitivo. Se las invita a devorar cadáveres de animales, a nutrirse, a un acto elemental, a una función fisiológica…” (Nervo, 1952:978)

 

Amado Nervo, despliega su oposición al uso desalmado que se realiza sobre los animales al considerarlos solo comida. En el texto “Pájaros fritos”, incluido en Mis filosofías, publicado en 1912 en París por la Librería Paul Ollendorff, escribe:

 

En cuanto llega el invierno, el transeúnte advierte en muchos escaparates de pastelerías, tocinerías, tabernas y tiendas de comestibles de Madrid, rimeros enormes de pájaros fritos.

Son éstos, el manjar más suculento de la gente modesta, de la clase media y aún, de la pobre, pues el precio varía desde dos sueldos, hasta cuatro y cinco la pieza, según el lujo del escaparate, y, sobre todo, según la antigüedad de los pájaros.

Gracias a la temperatura, los míseros animalitos, ya de suyo se conservan frescos por tres y cuatro días.

Una vez fritos, su duración es ilimitada.

Ahí están, achicharrados, en actitudes trágicas, una semana o más, sin otra variación sensible que la del precio.

Cuando el vendedor advierte que la manteca se ha embebido…los fríe de nuevo y rebaja algunos céntimos a la pieza…

Os aseguro que una de las impresiones más indefinibles de mi vida fue la visión primera y desconsoladora de estos pájaros muertos (y además fritos) que el madrileño devora con deleite…

¿Y, por qué los fríe? ¿Y por qué se los come?

¡Muy pronto en los bosques ya no romperá el silencio pánico ningún gorjeo cristalino; ¡muy pronto no sonará en la altura ese crujir de seda de las bandadas de tordos negros, de gorriones castaños y de golondrinas azuladas!” (Nervo, 1912:106-107).

 

Tenemos que preguntarnos si AN no comía carne, como una praxis coherente con su pensamiento. Sospecho que Amado Nervo pudo ser vegetariano al final de su vida, pero es una hipótesis porque tendría que leer toda su obra a fin de encontrar claves de tal aseveración. Resalto algunas líneas que pueden apuntar a ello, ya que en el texto “Seamos alegres”, del mismo libro de Mis Filosofías, dice:

 

“…la alegría de la vida, el todo poderoso secreto de la¨ joi de vivre¨, está en la sobriedad y en el vegetarianismo…Vegetarianismo y agua clara: he aquí las fuentes supremas del equilibrio, de la ecuanimidad, del éxtasis mismo; sí, del éxtasis” (Nervo, 1912:223).

.

Para Amado, los estados de ánimo provienen de la comida.

 

            “Hay pueblos tristes, se dice.

                        El pueblo de México es un pueblo triste, se afirma.

Es cierto; pero la tristeza de los pueblos no procede sino de la índole de su alimentación.

Cuando en México no se coma chile ni se beba con exceso nuestro pueblo será alegre, radicalmente alegre, aún en su pobreza(Nervo, 1912:224).

 

La idea de que la comida influye en lo que se siente y se piensa, la expone en el texto “Dime lo que bebes y te diré lo que hablas”. Argumenta la existencia de tres tipos de locales donde se bebe en primavera y verano: las cremerías, los cafés y los bars.

 

“En las cremerías, se dijera que todo el mundo está contento con su suerte, con sus gobernantes, con las orientaciones de la política: se dijera que todo el mundo experimenta la¨ joie de vivre¨, se dijera, en fin, que todos los ojos expresan en su silencioso idioma de luz estas palabras:

-¨¡Et in Arcadia ego!¨

¡Oh poder sedante de la leche pasteurizada!

¡Oh singular influjo del castizo chocolate abacial! (Nervo, 1912:158).”

 

En cambio, en los cafés y, sobre todo, en los bars, todo es calamidad:

 

¡Qué caliginoso concepto de la vida se tiene en los ¨bars¨! ¡Qué descontento nervioso y exaltado de las actuales condiciones de la sociedad! ¡Qué espasmódicas protestas, qué azogadas aptitudes, qué airadas exclamaciones!

¡Allí se habla del amor como de una conflagración, de la política como de un cataclismo!

La opinión, el juicio, respecto de los demás, tienen la acidez de los limones más agrios…” (Nervo, 1912: 168-169)

 

Para retomar la aseveración con que inicié este texto, convertimos en comida al hermano pájaro, a la hermana ternera, a la hermana agua; quizá, como venganza de ello, Amado nos convierte en comida:

 

“-La muerte es una apariencia, tal como vosotros la concebís. No hay enfermedades; cuando creéis que enfermáis, es que Ellos empiezan a comeros, o bien que os preparan, que os adoban, que os maceran, para el diario festín. Hecho esto, os matan, a menos que no estéis aún a punto, en cuyo caso os dejarán para más tarde: ¡entonces sanaréis!

-La vejez no existe! Es otra engañifa, otra apariencia. Son ellos quienes os van poniendo así.

Se trata de una simple preparación culinaria…de un ¨civet¨; a algunos de esos seres les gustáis frescos; otros, más gourmets, os prefieren añejos… ¡como el queso!” (Nervo, 1909:9)

 

Referencias

 

Nervo, Amado (1909). Ellos, Ediciones Literarias 7 Rue de Lille, 7, París.

 

Nervo, Amado (1912). Mis filosofías, Librería Paul Ollendorff, París.

 

Nervo, Amado 1952. Obras Completas, Ediciones Aguilar, México.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 23 de mayo de 2026

Publicado en Meridiano, Tepic, Nayarit, 25 de mayo de 2026 https://meridiano.mx/2026/05/25/comer-al-hermano-pajaro-letras-y-comida-en-amado-nervo/

 



[1] Socióloga de la Universidad Autónoma de Nayarit lpacheco@uan.edu.mx