domingo, 3 de septiembre de 2023

Andanzas, un libro de Julián Gascón Mercado

No se puede dejar Hiroshima 

después de ver tantas tragedias,

 sin que se humedezcan los ojos por las lágrimas.

 

Julián Gascón Mercado. Andanzas

 

Sin duda, el verde del paisaje del ejido Trapichillo, Nayarit, donde nació Julián Gascón Mercado, (JGM) se convirtió en el color que lo acompaña en todo lo que hace. En el Trapichillo, los campesinos sembraban maíz para alimentar el cuerpo y el alma; durante su vida, JGM siguió la tradición campesina: sembró árboles de raíces fuertes por los lugares donde pasó.

 

Eso fue lo que hizo a lo largo de su vida. No solo fundó la Universidad Autónoma de Nayarit para que la educación no fuese un pasaporte de salida para la juventud; la Fundación Trapichillo a fin de premiar el talento literario local; la Asociación Cívica Lázaro Cárdenas con el propósito de divulgar las ideas del expresidente que cambió las relaciones exteriores en el México moderno.

 

El libro Andanzas, publicado por el Patronato del Hospital de Jesús de la Ciudad de México, reúne recuerdos de la vida personal y política de Julián Gascón Mercado. Son andanzas, como remembranzas, porque los trozos de vida que contiene el texto quieren contar lo que pasó en un tiempo determinado, aunque, quien escribe memorias, sabe que nunca se acaba de contar lo que se vive.

 

Como testigo de su época, nos hace partícipes de los momentos en que se otorgó autonomía a la Universidad Nacional Autónoma de México; su encuentro con Adolfo López Mateos, con José Vasconcelos, con Fidel Castro. Narra la deferencia que tuvo con él el General Lázaro Cárdenas, a partir de las actividades realizadas, por JGM, como presidente de la Asociación Nacional de Egresados de las Escuelas Superiores para Hijos de Trabajadores (ANEESTHAC).

 

En una carta fechada el 15 de diciembre de 1969, a escasos días de que JGM concluya el mandato como Gobernador de Nayarit (1964-1969) Lázaro Cárdenas le escribe una carta donde lo felicita por su labor como gobernador:

 

“…Le expreso mis congratulaciones de que su gobierno haya sentado escuela de honestidad administrativa, sirviendo con lealtad a los sectores más débiles de la población siguiendo los principios de la Revolución Mexicana.

 

Supo usted hacerle honor a la alta responsabilidad que le confirió el pueblo de Nayarit. Un abrazo de su atento amigo. Lázaro Cárdenas.”

 

Narra también, con la prosa íntima que lo caracteriza, aspectos de su vida personal, como haber conocido a Julieta Muro y su posterior matrimonio; los viajes realizados durante la vida compartida.

 

Conocemos, de su voz, el proceso por el cual fue electo gobernador de Nayarit. Un proceso que pocas veces es narrado, pero que, en su escritura, advertimos las formas y los modos de la política mexicana de la década de los sesenta en México. Fue el candidato de la Confederación Nacional Campesina (CNC), por sus raíces en el campo y, por ello, abanderado del Partido Revolucionario Institucional. Con su designación se rompió el liderazgo que, hasta entonces, había ejercido Gilberto Flores Muñoz en la selección de gobernadores.

 

JGM pertenece a los gobernadores que fueron titulares del poder para cumplir ideales, no como atestiguaríamos después: al uso del poder para beneficio personal. Prueba de ello, es que, durante su estancia en Tepic, como gobernador de la entidad, ¡rentó una casa! En sus palabras:

 

“Cuando nos fuimos a Nayarit, en 1963, a mi toma de posesión como Gobernador, busqué una casa para vivir. Había una construcción en el ejido de Los Fresnos, con buen diseño, y le propuse a la dueña, terminar la casa a cuenta de renta y ella aceptó.

 

La casa tenía cuatro recámaras, sala, comedor y tenía forma de herradura, de tal manera que las recámaras miraban todas al pequeño jardín interior y por la parte de atrás, daban al jardín principal.”

 

Es un gusto viajar a través de la prosa de Julián Gascón Mercado por Cuba, Japón, Inglaterra, Roma, Uruguay y otros, en los viajes derivados de su investidura como senador y otros cargos. Los viajes son encuentros con el silencio absoluto, con las monumentalidades de piedra, con el esplendor del arte. Las narraciones son un claro reflejo de lo temporal vivido y de lo eterno. Siempre, como un susurro a Julieta.

 

El libro Andanzas se suma a los 72 libros escritos por JGM, con los cuales los nayaritas reconocemos un escritor de lujo; un escritor testigo de su época desde ese lugar seleccionado para narrar: la conciencia de quien vive y pasa.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 4 septiembre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

domingo, 20 de agosto de 2023

54 años de la Universidad Autónoma de Nayarit (1969-2023)

Al pasar frente a la Universidad, Julieta dijo "párate".

Agarró un puño de tierra de la Universidad como un recuerdo,

 misma tierra que todavía conservo en mi despacho

 

Julián Gascón Mercado. Andanzas

 

Inicia el ciclo escolar 2023-2024 en el que vemos llegar a una nueva generación de estudiantes a la Universidad Autónoma de Nayarit. Llegan estudiantes a las 15 preparatorias de las localidades de Tepic, Santiago Ixcuintla, Acaponeta, Tecuala, Tuxpan, Ixtlán del Río, Compostela, Ahuacatlán, Villa Hidalgo, Valle de Banderas, Ruiz, San Blas y Puente de Camotlán, además de la preparatoria de modalidad abierta para quienes trabajan.

 

También, llegan estudiantes al campus central de la Ciudad de la Cultura Amado Nervo en Tepic, pero también a la Escuela Nacional de Ingeniería Pesquera en Matanchén; a la Unidad Académica de Veterinaria en Compostela; a la Unidad Académica de Agricultura en Xalisco. Así mismo, arriban a las extensiones universitarias de Acaponeta, Bahía de Banderas, Ixtlán del Río, Ahuacatlán, y Acaponeta, en las que se imparten 65 programas de licenciatura, tres programas de profesional asociado y 23 programas de posgrado.

 

¿A qué llegan las y los estudiantes a la UAN? Sin duda, a educarse en una profesión que les permita trabajar durante su vida. Sí, claro, la universidad es la institución que establece un proceso formativo a través del cual las y los estudiantes se hacen responsables de su libertad, reflexionan sobre las decisiones que van a tomar a lo largo de su vida tanto profesional como personal y, con ello, se enriquece la cultura social de la entidad.

 

El proceso formativo que se lleva a cabo en la UAN no se limita a un proceso educativo. En la UAN no solamente se escolariza a estudiantes, sino que se generan otros procesos a través de los cuales se atienden diversas aristas de la formación integral: el fomento a la investigación científica desde la educación media superior; la sensibilización a las artes; la responsabilidad social con el entorno; entre las más importantes.

 

En 54 años de vida ha cambiado la Universidad, de acuerdo a los ritmos de los cambios ocurridos en el desarrollo local y mundial, pero también a la transformación de paradigmas para llevar a cabo el proceso formativo. Por ejemplo, el concepto de docente, como quien tiene el monopolio del conocimiento y lo traspasa a estudiantes ha quedado relegado en aras de un nuevo concepto donde quien ejerce la docencia, acompaña a estudiantes en su apropiación del conocimiento.  

 

También, quienes ingresan a la universidad, lo hacen desde los saberes y habilidades que ofrece el mundo contemporáneo en términos de manejo de tecnología, acceso a información y autoaprendizaje. Por eso, la educación ha dejado de ser un proceso vertical, para convertirse en un proceso de diálogo entre generaciones, que toma en cuenta las condiciones del propio estudiante, del contexto y las formas contemporáneas de la producción de conocimiento.

 

Las y los estudiantes vienen de diversos lugares. Se puede afirmar que provienen de todos los rincones de la entidad y, también, de estados vecinos. Llegan estudiantes de las colonias urbanas, de pueblos indígenas, del área rural, de pueblos pesqueros. Más mujeres que hombres cada vez. Llegan con las historias de sus regiones, con las narrativas de su vida familiar, con las problemáticas que les atraviesa y con los aprendizajes necesarios para la educación superior. Con todo ello, la Universidad emprende la tarea anual de propiciar una nueva visión del presente y de figurar una concepción de futuro a partir del aprendizaje que pueda ser pertinente para sus entornos de vida; conocimiento útil para la resolución de las problemáticas cotidianas; conocimiento que les permita trabajar en el abanico del empleo que se ofrece por el mercado, pero, también, que tengan una actitud ética para la resolución de los dilemas de la vida.

 

De ahí que la universidad no solo forma personas con empleabilidad, sino que forma seres humanos para la convivencia social y la paz. Por ello, se busca que la formación sea de manera integral.

 

Se afirma que la Universidad está en crisis ya que la deuda a instituciones (Infonavit, IMSS y SAT) está por arriba de los seis mil millones de pesos, cifra que se antoja impagable por la propia universidad, por lo que se tendrá que hacer algún tipo de “rescate universitario” que permita la viabilidad financiera de esta institución. Recordemos que el gobierno de México “rescató” a la banca mexicana por un total de más de un billón de pesos que los contribuyentes seguimos pagando. 


Hoy, con una nueva administración rectoral, los problemas se asumen de frente, no se ocultan como en el pasado.


Estamos de acuerdo en que se tienen que realizar investigaciones sobre el proceso de endeudamiento, establecer candados para que  no vuelva a ocurrir y, en todo caso, fincar responsabilidades, tanto dentro como fuera de la universidad, si fuese necesario.

 

Son las situaciones de crisis las que requieren líderes, gestores, que sepan leer el momento para salir de ella. Saber pulsar el presente, escuchar a las colectividades, buscar soluciones donde no parece que está.

 

Pero no toda la vida universitaria está en crisis; no, por ejemplo, la vida académica porque la mayor parte de los estudios de licenciatura están acreditados y una parte de los posgrados tienen reconocimiento de calidad. El 90% de la investigación científica de toda la entidad, se realiza en sus instalaciones y actualmente, es la principal instancia creadora y divulgadora de cultura.

 

Lo que tenemos que distinguir es la clase política universitaria, al amparo de los corporativos gremiales, que llevó a la UAN a esta situación de crisis y la universidad profunda donde estamos quienes damos clases, generamos conocimiento, formamos profesionales, realizamos investigaciones, nos comprometemos con las comunidades,  creamos la cultura. Acá estamos la mayoría y no tenemos acceso a la disposición de fondos.

 

Lo que quiero rescatar es la dimensión formativa que ha tenido la UAN durante los 54 años de existencia en las sucesivas generaciones de estudiantes, porque ha logrado convertirse en la primera instancia formadora de educación superior y posgrado en la Entidad, lo cual no es poca cosa, ya que forma a profesionales que inciden en el sector público, privado y social. Después de 54 años, la educación universitaria ha dejado de ser un pasaporte de salida para quienes se forman en la UAN porque la propuesta es generar universitarixs que trabajen, produzcan arte, generen ciencia, para Nayarit. No más profesionistas para huir de la entidad.

 

Por eso, cada vez que inicia un nuevo ciclo escolar, la universidad se pone a prueba ¿cómo respondemos a esta generación de estudiantes? De ahí que vuelva a surgir la emoción de ver llegar a las aulas, a jóvenes, con el entusiasmo de encontrar respuestas a sus preguntas. Es la emoción del encuentro educativo en esos momentos del aprendizaje que deja huella, donde no hay espacio para la desilusión ni para la simulación porque vienen a buscar respuestas. Estamos aquí en el compromiso de lograr el final buscado por quienes arriban a las aulas.

 

También pienso que la resolución del conflicto relacionado con las escuelas privadas que existían en la UAN, debe tomarse apegada a la normatividad, anteponiendo el derecho superior de los menores. Y que las trabajadoras tienen derecho a guardería para sus hijos e hijas.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 22 agosto de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

jueves, 10 de agosto de 2023

¿Comunismo en los libros de Texto Gratuito?

¡-Madre, tenemos hambre,

regálanos tu pan!

Ellas no lo sabían,

 pero a partir de ese momento,

su vida cambiaría.

 

La historia de las Patronas, Libro de 6º. año

 

La educación es un territorio de disputa; así ha sido en los tiempos pasados y lo es en la actualidad: la iglesia intentaba formar cristianos para el reino de Dios. La escuela mexicana laica después de la revolución, tenía como misión formar ciudadanos para la república. Posteriormente, con el advenimiento de la sociedad industrial, la educación tenía como finalidad formar obreros y técnicos. A fines del siglo XX, el neoliberalismo pretendió formar capital humano.

 

En 1959 cuando se crea la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, también se habló de que el país se encaminaba al comunismo porque el Estado desarrollaría los contenidos educativos que serían obligatorios para todas las escuelas. Detrás de ese argumento estaban los intereses de autores y empresas, tanto nacionales como extranjeras, que editaban los libros de la educación primaria, que, al perder el mercado educativo, dejaban de tener altas ganancias.

Actualmente, la crítica de que los libros de Texto Gratuito inculcan el comunismo en estudiantes de la educación básica, es del todo falaz. El comunismo es una teoría que propugna una organización socioeconómica donde los bienes se poseen y comparten en común; todas y todos son responsables del bienestar de los otros, por lo que no es necesario el Estado y, especialmente, propone que sean las necesidades de la población las que organicen la producción. La noticia es que ¡no existe en ningún lugar del mundo!

 

En México, los puntos álgidos en los libros de texto han sido: la laicidad, la gratuidad y la sexualidad. Las dos primeras en los años cincuenta y la tercera, en la década de los noventa, ambos del siglo XX. Actualmente surgen nuevos temas de disputa: la diversidad sexual como derecho; la normalización de múltiples tipos de familias; el reconocimiento del lenguaje y cultura de pueblos originarios como cultura; la perspectiva de lo comunitario, como base de la formación individual y colectiva; entre los más importantes.

 

Los libros de la nueva familia de libros de texto gratuito lo que propugnan es una nueva forma de comprender el mundo y la sociedad en que vivimos. Los libros, dejan de ser compartimentados en disciplinas como la geografía, historia, matemáticas, a partir de la crítica de la visión positivista de la ciencia, para dar lugar a la integración de esos conocimientos en temas y problemáticas que integran los contenidos disciplinarios.

 

Para cada grado escolar se tienen cinco libros: Múltiples lenguajes, Nuestros Saberes, Proyectos Comunitarios, Proyectos de Aula y Proyectos Escolares. Cada libro se organiza a través de cuatro campos formativos 1) Lenguajes, 2) Saberes y pensamiento científico, 3) De lo humano y lo comunitario y 4) Ética, naturaleza y sociedades. A su vez, los Ejes Articuladores son: a) Inclusión, b) Pensamiento crítico, c) Interculturalidad crítica, d) Igualdad de género; e) Vida saludable, f) Apropiación de las culturas a través de la lectura y escritura, g) Artes y experiencias estéticas.

 

Los libros incorporan tecnología digital para ampliar los contenidos educativos; así en las lecciones, se tienen códigos QR que llevan a artículos donde se amplía el tema o a videos donde se encuentran ejemplos de lo que se menciona, por ejemplo: se puede acceder al video de la Danza del Venado.

 

Es cierto que el libro es el material educativo de mayor relevancia en la educación básica, por ello, el hecho de que los nuevos libros incorporen recursos digitales multimedia y entornos virtuales de aprendizaje personalizado, contribuye a descentrar el libro, lo que amplía sus posibilidades.

 

Los nuevos libros de texto proponen aprender a partir de problemas reales, de tal manera que, con los contenidos educativos, los educandos puedan reflexionar sobre su realidad y, participar del cambio. Se incorporan temáticas que antes estaban ocultadas en los libros de texto: los movimientos sociales y feministas, como formas de lograr derechos; el fraude en las urnas, la corrupción, entre otros.

 

Se ha abierto un escándalo por la explicitación de educación sexual en los nuevos libros de texto, pero se desconoce (o se quiere desconocer) que cada vez más, el inicio de las relaciones sexuales ocurre a edades más tempranas. A principios del siglo XXI la edad promedio de inicio a la sexualidad eran los 15 años de edad; diez años más tarde, esa edad se ubicaba en los 13 años. De ahí la importancia de que, desde la educación primaria, se tenga acceso a la información sobre la sexualidad y no solamente sobre las funciones del aparato reproductivo. Según cifras de CONAPO, la mitad de las mujeres de Nayarit tuvo su primera relación sexual en la adolescencia, sin utilizar métodos anticonceptivos (GEPEA, 2021). Para mayo de 2023, se calculaba la existencia de 120 niñas que habían tenido hijos de sus padres biológicos.  Entonces ¿es necesaria o no la educación sexual?

 

En cuanto al comunismo, quizá se quiera ver en los libros actuales en los temas que tratan problemas comunes porque el alumnado debe: 1) identificar problemas de su contexto y 2) proponer soluciones que beneficien a toda la comunidad. Ello es un enfoque de fortalecimiento de la comunalidad como base para resolver los problemas contemporáneos; una estrategia ante la crisis civilizatoria (económica, social, ambiental, de legitimidad) muy lejos de lo que sería un enfoque comunista. Se trata de una educación pertinente, aplicada al contexto y, en todo caso, una estrategia de resistencia, de resiliencia social y transformación colectiva.

 

Conocimiento situado que permite tomar conciencia de quien soy como persona, dentro de la colectividad en que vivo, en un territorio determinado y en el mundo contemporáneo: conocimiento que me hace consciente de mi pertenencia a una comunidad y, por lo tanto, deudora de ella.

 

Los contenidos de los libros enfatizan problemáticas que son lacerantes para la mayoría de la población mexicana como la violencia de género, la discriminación de migrantes, la situación de los pueblos indígenas, etc. Todo ello implica tomar partido por quienes han estado excluidos de las narraciones heroicas, de la literatura consagrada y del prestigio de clase. Quizá sea esa la perspectiva que se critica, una perspectiva educativa desde quienes han sido invisibilizados de los grandes logros humanos.

 

En cuanto a la diversidad de familias que reconocen los libros de texto: familia extensa, biparental, compuesta, monoparental o monomaternal, homoparental o lesboparental, de progenitores separados, adoptiva, sin hijos o hijas, debe decirse que los libros no inventan esas familias, sino que solo las reconocen porque son una realidad en la sociedad mexicana. Cualquier alumna de la educación básica podrá, entonces, reconocer a la familia que pertenece y no sentirse excluido de un solo modelo de familia: la familia nuclear, que se inventó con la industrialización y que se convirtió en la base de políticas de vivienda donde solo cabían cuatro integrantes, etc.

 

Las familias mexicanas son familias extensas. Ahí está la abuelita, el tío soltero, la prima que vino del pueblo a estudiar en la ciudad, el vecinito que su mamá se fue al norte y lo dejó “encargado”, etc. Basta con mirar las familias de donde provenimos para darnos cuenta de la diversidad de grupos familiares en que convivimos: toda una riqueza intergeneracional, apoyos para ayudarnos en la vida.

 

Desde luego que los libros tienen aspectos criticables. Uno de ellos consiste en que la Presentación se dirige a un “Estimado lector”, lo que sigue suponiendo a un estudiante varón como el sujeto educativo. Ello desconoce que desde el año 2000, las niñas son mayoría en la matrícula de la educación básica y, además, significa una contradicción con sus propios postulados, puesto que los libros tienen como eje la igualdad de género y la inclusión, pero los libros no lo aplican, o al menos, no en la Presentación.

 

También lamento la desaparición de poemas como Amor Filial de Amado Nervo: “Yo adoro a mi madre querida/yo adoro a mi padre también/ ninguno me quiere en la vida/como ellos me saben querer”; ¿En dónde tejemos la ronda? de Gabriela Mistral, “¿La haremos a orillas del mar? /El mar danzará con mil olas/haciendo una trenza de azahar”, pero ello no lleva al comunismo, sino que lleva a incorporar otras literaturas.

 

Es cierto, se trata de una transformación profunda del sistema educativo mexicano que conlleva la modificación de las escuelas formadoras de docentes; las capacitaciones para docentes en activo y, sobre todo, a la participación de la sociedad.

 

Los libros tienen errores de datos, como lo han señalado  especialistas, pero esos se pueden corregir. Lo que está en disputa es la  visión que contienen.

 

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, lpacheco@uan.edu.mx

Publicado en Meridiano de Tepic, agosto 11 de 2023




lunes, 24 de julio de 2023

Las candidatas a reina de la Feria del elote de Jala, Nayarit

Llevamos la vida en la vida

somos las mujeres mazorca

las mujeres nixtamal

las mujeres.

 

Aquí, en Jala, amanece la sombra de las casas señoriales y poco, a poco, se van desvaneciendo hasta que la mañana se vuelve mediodía.  En el pueblo espejo de Jomulco, surgen las casas de los campesinos que, fieles al viento, levantan los surcos para que el 15 de agosto los elotes sonrían como si fueran pasaportes a la vida vivida.

 

Después de la tormenta sientes que aquí puedes vivir para la eternidad porque aquí están guardados los recuerdos de las madres, de las madres de las madres; de los padres. La tormenta cayó fuerte. “fueron tres tormentas en una”, me dijo un señor que pasaba: “la primera vino silenciosa; la segunda fue la de los rayos; la tercera traía viento”. Yo lo dejé que siguiera en sus crujidos porque no sabía si hablaba conmigo, con el hueco de las bardas o con los perros de la calle.

 

Todavía susurraba el agua de la tormenta entre las piedras y el piso de ceniza. Un hilo de luz nos seguía cuando íbamos saltando por un caminito abierto entre las corrientes. El señor siguió en su palabrerío, en tanto que yo volví sobre mis pisadas para retornar a la plaza. Los perros se fueron por el callejón de los arrayanes.

 

Frente a la presidencia municipal empezaron a colocar el templete donde se llevaría a cabo la presentación de las candidatas a reina del elote de este año. La decoración blanca, con su luna y su sol; con las efigies blancas romanas, anunciaban el espectáculo nocturno. Porque la presentación se programó para las 9:30 de la noche, un horario destinado a redes sociales con muy poco público presencial: prácticamente solo los familiares de las candidatas y quienes integraban el jurado: el cabildo del municipio más las reinas electas de localidades vecinas como Ixtlán del Río.

 

Todo esto que oyes, todo esto que pisas está destinado a perecer: es un templete por el que pasarás, por el que serás vista para, después, ser reemplaza por otra; mientras tanto, alguien te dice: “es tu turno”. Cierras los ojos para ver más allá, donde se ve el entrecruce de las nubes; así no ves los ojos de toda la gente que vive sobre la tierra y te mira.

 

Por la noche, inicia el evento al mismo tiempo que la lluvia. Desfilan las siete candidatas de este año, con idéntico atuendo que va del cuello, al inicio de las piernas. Parece un concurso de piernas porque son las que quedan a la vista del público; el cuerpo entallado, los pies enzapatillados al estilo Barbie. Bailan la coreografía que las hace lucir el tiempo pasado en los ensayos. Muy lejos estamos de los concursos estilo “la flor más bella del ejido” porque todas están “producidas” con similares peinados, los mismos maquillajes, idéntico estilo de caminar.

 

Las personas siguen aquí con paraguas, con bolsas negras; todo aquello que les permite guarecerse de la lluvia. Se oyen las porras de los apoyos. Vemos el reflejo de las estrellas en los remansos del agua que cae.

 

Después, cada candidata hace su presentación. Detrás del escenario, rayos de luces disparan a la noche; mientras, las pantallas y los adornos de neón nos seducen. Conocemos las voces de las jóvenes de 18, de 22, de 19 años, quienes alaban los secretos del municipio, la catedral de cantera, las fumarolas del volcán Ceboruco, guardían del pueblo. Todas estudian, tienen un posicionamiento para conservar la gastronomía y las costumbres. Todas quieren ser reinas y embajadoras de la cultura.

 

Termina el espectáculo. Todavía ninguna es reina; solo se presentaron ante el jurado; fueron vistas en internet por los hijos ausentes, por quienes siguieron la transmisión desde sus casas. Será el siguiente sábado, cuando termine el concurso con el vestido de noche y el traje de baño.

 

La Feria del Elote de Jala, Nayarit tendrá su reina, ese símbolo de fertilidad que portan las mujeres jóvenes en todas las culturas agrícolas. Aunque parezca un evento social que sigue el glamour de los tiempos, el principio femenino se alza desde el centro de la tierra.

 

En tanto, en el llano, la milpa palpita en la tormenta que vuelve.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 25 julio de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

 

martes, 18 de julio de 2023

Pensar y mirar el circo

 Llevamos el circo en la sangre

Carlos Ruiz Zafón. La sombra del viento

 

Antes, íbamos al circo; actualmente, el circo viene a nosotras. Los conceptos de espacio escénico han cambiado por lo que hoy podemos pensar con Certau (La invención de lo cotidiano 1. Artes de hacer, 1990) que el espacio es ese lugar transitado de forma dinámica. De esta manera, el circo se encuentra en la cotidianidad puesto que gran parte del país se ha convertido en una enorme carpa donde transcurren los actos circenses.

 

En el circo actual tenemos trapecistas; verdaderos maestros capaces de dar saltos mortales de un columpio a otro, aunque sean de diferentes colores. Nunca van solos, sino que su equipo se asegura de que el maestro caiga parado para, inmediatamente, ir tras él. También tenemos a quienes hacen funambulismo, ese espectáculo que particularmente nos emocionaba cuando éramos pequeñas: caminar por la cuerda floja es una verdadera hazaña porque no se sabe cuándo se dará un paso en falso y ¡zas! se puede romper una pierna y el futuro se cerrará.

 

Me gustan mucho los payasos; son un capital inagotable de risas, a pesar de ellos mismos. Los que más me hacen reír son aquellos que no tienen conciencia de ser payasos: no van disfrazados como tal con su nariz de pelotita roja, pero su esencia es esa. Los podemos ver abriendo la sesión de la carpa con cualquiera de sus frases, apurándose para ganar el aplauso fácil, tropezando; hablan de los otros payasos como si fueran ellos mismos. Se equivocan cuando buscan la puerta para entrar, aunque sepamos que se van a ir, que saldrán pronto de las pistas; lástima que no recojan el confeti, la basura que tiraron.

 

A veces se mueren los elefantes. En un circo que pasó por la ciudad donde vivo, recientemente murió el elefante más viejo. Todos los integrantes se pusieron tristes, dijeron loas en su honor; incluso, guardaron sus colmillos como recuerdo. Como en todos los duelos, no dijeron que temían sus pisadas pues arrasaba con lo que encontraba. Tampoco quisieron recordar cuando casi tira la carpa por sus enojos o cuando bastaba mirarlo a los ojos para saber por donde refulgiría. Por su longevidad de elefante vio morir gorilas, osos, caballos de carreras, orangutanes, perritos de acrobacia, ponis, pulgas amaestradas. El dueño del circo le dedicó unas palabras de afecto, pero sonaron a que se quitaba un lastre: hacía mucho tiempo que ni lo volteaba a ver. Hasta yo tuve que reconocer que la historia de ese circo ha estado vinculada a la vida biológica del elefante: estaba antes que los espectadores actuales nacieran, por lo que impuso el ritmo al periodo que pasó y al que actualmente vivimos.

 

Yo vi a un domador meter su cabeza en la boca del león. Después supe que a esos leones los llevan bien alimentados a los espectáculos y lo más probable, es que les quiten los dientes. Yo no sé qué ocurre ahora ya que están prohibidos los animales en los circos. Entonces, ¿qué hacen los domadores de fieras?

 

Cuando íbamos a los circos de tres pistas, el espectáculo no nos daba tregua: terminaba un acto en una pista, mientras en la otra iniciaba el siguiente; nos dábamos cuenta de que en la tercera pista levantaban los trapecios porque la continuidad era básica para mantener la atención del público. En el circo de hoy predomina la superabundancia de acontecimientos, la superabundacia espacial y la individualización de las referencias, como teoriza Augé (2000. Los no lugares: espacios del anonimato: una antropología de la sobremodernidad) esto significa que ocurren muchas acciones circenses en más de cinco pistas, pero ahora son simultáneas; no una después de la otra. Además, cada una está cargada de su propio significado; ocurren en lugares lejanos que se vuelven cercanos por virtud de las redes sociales en que el circo se transmite desde temprano; y cada una, refiere a un o una protagonista exigente de que lo miren hasta la desesperación.

 

Cada vez, más frecuentemente, llaman por teléfono para preguntar qué acto me gusta más y qué cirquero. A veces tengo la tentación de colgar sin contestar, pero pienso que se trata de aplausos que se cuentan, y no, como debiera ocurrir con los aplausos: actos pasajeros destinados a terminarse en el momento que se aplaude y nada más.

 

Me desconcierta este aplauso que se congela en cifras y que puede hacer cambiar al propio circo.

 

¿Cómo pensar el circo hoy? Es un espectáculo de sensación donde dejamos de pensar. ¡Ah, los circos con sus desfiles, sus disfraces, sus fanfarrias: las falsas luces!

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 18 julio de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

 

lunes, 10 de julio de 2023

Porfirio Muñoz Ledo y la sucesión gubernamental de 1975 en Nayarit

El mal que los hombres hacen les sobrevive;

el bien es a menudo enterrado con sus huesos.

 

W. Shakespeare. Julio César

 

La inteligencia política de Porfirio Muñoz Ledo (PML) dejó una marca en el sistema político mexicano. Fue un político que estuvo en el centro de los cambios durante el final del siglo XX y principios del XXI. Formado en la escuela del PRI, fue su dirigente nacional de 1975 a 1976. También fue Secretario General del Trabajo, Secretario de Educación Pública, diputado federal, senador, dirigente nacional del PRD, Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, etc.

 

Aquí me quiero referir al papel que jugó PML en la sucesión gubernamental de Nayarit de 1975. Las elecciones para renovar la gubernatura de Nayarit se efectuaron el 9 de noviembre de 1975, las cuales atrajeron la atención nacional debido a que el candidato del PRI era el Coronel Rogelio Flores Curiel, quien había sido señalado como parte de los responsables de la agresión a estudiantes el 10 de junio de 1971, cuando era Jefe de Policía del Gobierno del Distrito Federal, en lo que se conoció como la agresión de “los halcones”, grupo paramilitar entrenado para hacer frente a movilizaciones populares.

 

Por su parte, el Partido Popular Sociales (PPS) había obtenido la presidencia municipal para un líder popular y carismático, con fuerte presencia local como Alejandro Gascón Mercado (AGM) para el periodo 1972-1975. En las elecciones para contender a la gubernatura, AGM se convirtió en el primer candidato que podía ganar la gubernatura ante el candidato del PRI, partido hegemónico en el país, pero que a nivel regional empezó a tener debilidades que avizoraban una nueva conformación de fuerzas debido a la falta de democratización del sistema político.

 

Ello significaba empezar la alternancia de la democracia mexicana por la vía de un partido que en su nombre llevaba “socialista”. Apenas, 13 años atrás, había triunfado la Revolución socialista en Cuba (1959), y los vientos del cambio apuntaban a ese modelo como alternancia mundial.

 

El 9 de noviembre las elecciones favorecieron a AGM, lo cual ha sido documentado por diversos escritores, entre ellos Miguel Ángel Granados Chapa (1941-20211), Miguel González Ibarra, Carlos Rea Rodríguez, Salvador Castañeda O´Connor (1931-2019). El PRI cometió fraude electoral a través de robo de urnas y diversas estrategias, de tal manera que el PRI reconoció 50 mil votos para AGM y 70 mil para el PRI. El PPS tomó la plaza de Tepic, para reclamar su triunfo, por lo que AGM y su equipo fueron citados en la Secretaría de Gobernación del Distrito Federal para resolver el problema.

 

Ante la negativa de AGM de reconocer la derrota del PPS y el triunfo del PRI, se realizó una negociación de cúpula: Porfirio Muñoz Ledo, dirigente nacional del PRI, negoció con Jorge Cruickshank García, dirigente nacional del PPS, el reconocimiento del triunfo del PRI en las elecciones de Nayarit, a espaldas de AGM y su equipo. La negociación llevó a Jorge Cruickshank García a ser senador por Oaxaca en 1976.

 

Una década después, Porfirio Muñoz Ledo, Cuauhtémoc Cárdenas e Ifigenia Martínez, protagonizaron el rompimiento más grande que ha tenido el PRI en su historia, puesto que fundaron la Corriente Democrática que más tarde se convertiría en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), de donde fue su dirigente nacional.

 

Como vemos, en la década de los setenta, Porfirio Muñoz Ledo defendió la antidemocracia del PRI ante el triunfo de la oposición socialista de la gubernatura de Nayarit, que realmente estaba lejos de significar un peligro para la hegemonía nacional del partido único. En la década de los ochenta salió de ese partido cuestionando las formas antidemocráticas que ocurrían en su interior, sobre todo, para designar al candidato presidencial que siempre dependió de la voluntad del ejecutivo federal. El reclamo de la Corriente Democrática, se fundaba en que el PRI había abandonado los principios nacionalistas para adoptar el neoliberalismo.

 

Es cierto, pedir congruencia a los políticos es casi como pedirles que no sean políticos. En la elección nayarita, se comportó como un hombre de estado, para que el sistema político siguiera intacto.

 

Tal vez, “no había condiciones” para transitar a la democracia mexicana en los setenta, por la vía “socialista” que propugnaba el PPS, dado el endurecimiento de las políticas norteamericanas de control para todo el continente latinoamericano a partir del triunfo de la Unidad Popular en Chile en 1970, con Salvador Allende cuyo proyecto era instaurar el socialismo por la vía democrática. 


¿Qué pasó entre 1972 cuando se reconoció el triunfo de un partido socialista para gobernar el municipio de Tepic y 1975 cuando no se reconoció el triunfo de ese mismo partido para la gubernatura?

 

Lo que ocurrió fue el golpe de estado en Chile en septiembre de 1973, lo que, sin duda, alertó a la clase política mexicana sobre el riesgo de una invasión a Nayarit, ubicado a escasos dos mil kilómetros de la frontera con EU. El gigante del norte había intervenido en Santiago de Chile, ubicado a más de 10 mil kilómetros, por lo que se consideraban muy posible una intervención en Nayarit.

 

Esta es una posible hipótesis de lo que ocurrió.

 

Porfirio Muñoz Ledo fue un político de Estado que estuvo en los momentos cruciales del sistema político, tanto para sostener un régimen autoritario en su apogeo, como para plantearle desafíos para su transformación. Para Nayarit fue un actor fundamental para mantener un viejo y anquilosado sistema político que, finalmente, tuvo que levantarse y echar a andar.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 10 julio de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

 

domingo, 9 de julio de 2023

Adiós al corporativismo

Una palabra está muerta cuando se la pronuncia

dicen algunos-

Yo digo que a vivir recién empieza ese día.

 

Emily Dickinson

 

¿Por qué cada vez son menos necesarios los corporativismos en México? Recordemos que el corporativismo mexicano fue la manera de organizar el control político, por lo que se agrupó a los campesinos en la Confederación Nacional Campesina (CNC); a los obreros en la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y al resto de profesionistas en la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP). Estos grandes corporativismos fueron la base del sistema político mexicano que durante largo tiempo garantizó al Estado, el control de las masas y a las masas, les garantizaba protección y prestación de servicios, como la seguridad social, la jubilación, etc. Este corporativismo fue necesario para esa etapa de la consolidación del Estado mexicano. Creó líderes con poder, dinero, autonomía y desde luego, impunidad: los grandes monstruos de la antidemocracia.

 

A nivel estatal, los corporativismos fueron replicados y así encontramos, por ejemplo, los sindicatos de Estados y municipios; las federaciones de estudiantes en las universidades, el sindicato del magisterio, etc. El modelo daba resultado porque se priorizaba el control para ganar elecciones.

 

En la década de los noventa este corporativismo empezó a hacer crisis porque significaba un lastre para el Estado que necesitaba modernizarse tanto en lo económico como en lo político. ¿Qué hacer con estos corporativismos? Por una parte, el Estado los necesitaba para garantizar el triunfo en las elecciones, pero por otro lado eran obsoletos para reformar el sistema económico y democrático mexicano.

 

El desmantelamiento de los corporativismos ocurrió por diversas vías, aquí solo me referiré a una, a la relacionada con la relación capital-trabajo. La incorporación a los corporativismos se realizaba a través del trabajo asalariado, sin embargo, cada vez más, la inserción al mercado de trabajo ocurrió -y sigue ocurriendo- a través de vínculos no salariales y, cuando son salariales, cada vez son más precarios.

 

La nueva forma de conformar la base social electoral del sistema político ocurrió sin mediar la relación salarial. Aquí me quiero referir a la conformación de una base social electoral por parte del Estado consistente en la relación con cada persona individual, a través de vínculos monetarios.

 

La forma de llevar a cabo esa relación es a través de programas sociales que priorizan la individualización de los apoyos dinerarios. En México, de acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) se instrumentalizan 65 programas sociales entre los que se tienen: Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores; Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior Benito Juárez; Sembrando Vida (apoyo a productores del campo); Programa de Becas de Educación Básica para el Bienestar Benito Juárez; Jóvenes Construyendo el Futuro; Jóvenes Escribiendo el Futuro; Programa de Apoyo para el Bienestar de las Niñas y Niños, Hijos de Madres Trabajadoras, etc.

 

Actualmente los corporativismos están siendo desmantelados porque ya no son la base del sistema político mexicano, su lugar lo ha tomado una nueva base a través de los programas compensatorios de la pobreza que iniciaron hace más de diez años, pero que han alcanzado su cúspide en el sexenio actual.

 

¿De dónde provienen los recursos monetarios para sostener los programas sociales? Sin duda del excedente social reflejado en el presupuesto público. La disputa por el destino de ese excedente ocurre entre una sociedad que reclama que ese excedente se destine para proveer bienes sociales, construir infraestructura comunitaria, etc., y el capital, que reclama que ese excedente se destine para pagar deuda pública y establecer mejores condiciones para que el capital tenga mayores beneficios.

 

Es cierto, los programas sociales son una forma de distribuir el dinero en lugar de ser acumulado por funcionarios para uso personal. Sin duda, distribuir pequeñas cantidades de dinero a muchas personas multiplica su alcance. Aunque las cifras de los beneficiarios de los programas sociales son causa de disputa, su alcance oscila entre 35% de hogares, de acuerdo a estudios académicos, al 50% de los hogares según datos del gobierno. De cualquier manera, el gobierno afirma que los programas sociales benefician a 30 millones de personas en México, cifra superior a cualquier corporativismo.

 

Por ello, los corporativismos han dejado de ser útiles para el control político. El actual sistema político ya no necesita la mediación de las corporaciones porque se ha construido una relación directa del individuo con el Estado a través de una relación monetaria. Y esto rompe los corporativismos. Los líderes son perseguidos, enjuiciados, encarcelados. Las corporaciones quedan como cascarones vacíos que ya no otorgan protección ni garantizan prestaciones. Lo relación del ciudadano con el Estado ocurre el día que depositan el apoyo.

 

La sociedad mexicana ha cambiado, pero ninguno de los dos sistemas, ni el corporativo ni el basado en programas sociales, construye ciudadanía. Esto sigue siendo una deuda del sistema político mexicano, una deuda de la democracia mexicana: construir una ciudadanía capaz de no estar mediada por líderes y tampoco depender del dinero destinado a la compensación de la pobreza. No se ve que, en el futuro inmediato, ello vaya a cambiar.

 

La prueba de la conformación de esta nueva clase social, se verá en las elecciones del 2024.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 5 julio de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx