domingo, 8 de septiembre de 2019

El Informe

 Toma la elocuencia y tuércele el cuello.

Paul Verlaine

La élite política, la élite económica sentados en primeras filas ante el primer informe del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Fue en Palacio Nacional y no en el recinto del Congreso de la Unión. Es el primer informe simplemente porque así está estipulado en la Constitución de la República, así que cada quien puede hacer las cuentas de cuántos informes lleva. Eso es lo de menos.

¿Para qué sirve rendir informes? En una república con división de poderes se supone que el Poder Ejecutivo le informa al Legislativo lo que se realizó en un año de mandato, con pruebas de lo que se afirma. En la época gloriosa del PRI, ese día se convertía en el Día del Presidente, puesto que era el momento en que todas las élites: empresariales, políticas, económicas, religiosas, burocráticas, sindicalistas, acompañaban al presidente en su largo discurso sobre las carreteras que se habían pavimentado, las vacunas que se habían aplicado, los niños que se matricularon en la escuela.

En 2019, el primer informe no es esperado con expectación por la mayoría de la población, pero sí capta la atención de una sociedad esperanzada por el cambio anunciado por AMLO. La mayoría no espera el informe porque de alguna manera, los informes son parte del ritual de la clase política con valor y sentido para la misma clase política. Los códigos en  que ocurre el primer informe está muy lejano de la manera en que las mayorías ven transcurrir su vida.

¿Qué vimos en el primer informe? Gobernar no es fácil, mucho menos cuando se carece de la técnica para hacerlo. Disminuir la inseguridad se convierte en el talón de Aquiles de un gobierno que pensó que la mera voluntad presidencial bastaría para que todas las autoridades se alinearan a ello. Es claro que no basta declarar la guerra a la corrupción, sino que se tienen que tener mecanismos claros para que la corrupción sea un delito que se persiga de oficio. Hasta ahora hemos tenido mucho ruido y pocas nueces al respecto, porque ¿cuáles son las medidas reales para impedir la corrupción realmente existente? De Cartillas Morales está pavimentado el camino a la jubilación. Los intrincados laberintos de la unión gobierno-delincuencia (de todo tipo) no pueden desaparecer por la mera voluntad, puesto que se convirtió en la manera de operar del gobierno, recuérdense las asignaciones de obra sin licitaciones, etc.

La austeridad como forma de vida de quienes gobiernan se ha confundido con los presupuestos justos para las políticas económicas y sociales. Que los gobernantes vivan con austeridad en su vida privada y no hagan uso de los recursos públicos es muy diferente a recortar recursos a los presupuestos de ciencia y tecnología, salud, educación, asistencia social. Sin embargo, en la confusión del concepto de austeridad, pareciera que los burócratas de a pie, roban al país porque conectan una cafetera dentro de la oficina y con ello son los causantes del empobrecimiento público.

Es difícil gobernar. No basta con tomar el poder con la mejor buena voluntad. Ahí están los huachicoleros, el crimen del secuestro, las autodefensas, los feminicidios. La pobreza sigue galopante en el país aunque las medidas como construyendo futuros y los diez millones de becas a estudiantes puedan paliar una parte del desastre. Es cierto, un año es muy poco tiempo para ver los resultados, sin embargo, lo que queremos son políticas certeras, asertivas, que vayan al centro de los problemas con datos fidedignos, posibles de ser comprobados para entender que esto que hoy inicia, dará resultados a mediano plazo.

México levantó una esperanza con el giro a la izquierda al elegir a AMLO, lo que queremos ahora es la posibilidad de que la esperanza se convierta en una forma de gobernar para disminuir la desigualdad, no sólo la pobreza, para que la clase media que llevó a AMLO al poder, no se convierta en clase pobre.

 No basta el asalto al poder, es necesario saberlo conducir hacia las metas posibles.

Socióloga de la Universidad Autónoma de Nayarit lpacheco_1@yahoo.com

Publicado en Nayarit Opina el 2 de septiembre de 2019.

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