martes, 17 de octubre de 2023

Eclipses

Una escalera negra conduce al núcleo terrenal 

mientras una soledad incansable espera

tirando la risa en su desesperación.

Las espinas de un animal corren

 

Ruperta Bautista. Eclipse en la madre tierra

 

“Cuando Fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podía salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez al bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

 

Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.

 

Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.

 

Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento, de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.

 

-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.

 

Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos.

 

Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles”.

 

El anterior es un cuento titulado Eclipse, escrito por Augusto Monterroso en 1959, donde nos da a entender que el Frayle quiso salvar su vida a partir del conocimiento europeo, con el cual esperaba deslumbrar  a los indígenas, en su supuesta ignorancia. Lo que no sabía el frayle era que los mayas tenían calculados los eclipses de sol y luna que ocurrirían los siguientes 33 años. El Códice Dresde que se encuentra en Alemania, contiene una tabla para calcular eclipses.

 

Es también una narración sobre el choque de los visiones: la occidental europea que considera los indígenas como ignorantes y el conocimiento europeo como superior.

 

Actualmente, no tenemos que acudir a las tablas mayas para conocer las fechas de los siguientes eclipses, basta con que goglemos la pregunta para conocer las fechas y latitudes dónde ocurrirán los siguientes eclipses de sol y de luna. Es cierto, la mayoría se observarán desde el mar, porque recordemos que nuestro planeta tiene más superficie marina que terrestre. Aún así, es impresionante saber que se puede observar desde las cercanías donde vivimos.

 

Antes de que ocurran los eclipses tenemos acceso a información sobre el acontecimiento, qué previsiones debemos tener y, también, cómo elaborar dispositivos para verlos. Para el eclipse parcial del 14 de octubre se pudo adquirir lentes que cumplían con las especificaciones para observar el eclipse y niñas y niños tuvieron la posibilidad de elaborar sus propios filtros.

 

Una cultura de ser testigo de los fenómenos astronómicos se abre paso entre la niñez, mientras que para muchos adultos, el eclipse es una ocasión para recordar que antes el eclipse se veía a través de una cazuela de agua.

 

Los pueblos indígenas tienen tradiciones especiales para los eclipses: por ejemplo, los ancianos dan la instrucción de que todo el grupo entre a sus chozas y se abstenga de ver el sol; en tanto, los sacerdotes, realizan plegarias y cantos para ayudar al sol en su batalla con la luna. El eclipse es una ocultación transitoria del sol; el eclipse produce sombra, que es la sombra de la muerte, del frío,  por lo que genera zozobra.

 

Para los pueblos indígenas, el universo es una realidad total donde el sol y la luna son los principales protagonistas, por ello, su alineación debe respetarse porque no se trata solo de un fenómeno metereológico, sino que se trata de una lectura de lo que ocurre que tiene consecuencias en los seres humanos.

 

Porque las estrellas, la luna, el sol, los planetas están presentes en la vida de los pueblos indígenas. Lo que ocurre en el cielo no está alejado de la tierra, sino que la influye. Somos un todo con el universo.

 

Valdría la pena recuperar esta visión indígena para nuestro parcelado conocimiento científico que nos hace ver el mundo como fragmentos de vida.

 

 

El cuento El Eclipse, fue transcrito de:

www.ingenieria.unam.mx/dcsyhfi/material_didactico/Literatura_Hispanoamericana_Contemporanea/Autores_M/MONTERROSO/Eclipse.pdf

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 17 de octubre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

martes, 10 de octubre de 2023

Huracanes

Derribar, deshacer: ¡ese es mi afán!

No sin razón se teme al huracán

Más de un ave, su nido y su polluelo

a mi paso ha rodado por el suelo.

 

Vicenta Castro. Huracán

 

Oíamos el ulular del viento en las tardes de tormenta. Entonces las madres y las tías nos ataban el cabello porque decían que el cabello atraía los rayos. Me recuerdo, a mí y a mis hermanas, envuelto el pelo en pañoletas, mientras inventábamos juegos para esas tardes donde se iba la luz y no era más que nuestra imaginación y terror, los que llenaban los instantes donde los relámpagos iluminaban nuestros rostros. ¡Qué frío en medio del verano!

 

No teníamos la experiencia de huracanes. Eran tormentas tropicales las que nos convencían de la furia de la naturaleza: el viento veloz, la lluvia torrencial, los árboles doblándose para volver a enderezarse. En ese sobresalto, la voz de mi padre nos hablaba del pararrayos del templo del Sagrado Corazón que nos protegía en esta pequeña ciudad de Tepic; eran palabras de razón, de tranquilidad para que las respiraciones se unieran firmes, para que desapareciera el miedo. El cobijo la daban las madres, porque ellas arropaban; nos daban te caliente de canela y miel; nos miraban con quietud hasta que quedábamos dormidas.

 

Nadie sabía cuánto durarían las tormentas ni cuánta agua dejaban. Al día siguiente, veíamos los estragos sobre la ciudad. El agua había inundado los salones de clase de la escuela primaria Amado Nervo, por lo que pasábamos la mañana secando el mobiliario el piso, el auditorio.

 

Algo había de bendición en esa agua que caía del cielo sin clemencia porque todo lo lavaba. Nosotras regresábamos a un punto que antes estaba trenzado.

 

Los huracanes era algo que ocurría en el mar, al otro lado del cerro de San Juan. Esa serranía nos protegía de que los huracanes llegaran al valle de Tepic hasta que en 2002 tuvimos la primera experiencia con el huracán Kena. Entonces, el gobierno nos resguardó en nuestras casas; pusimos cintas de protección en las ventanas y, minuto a minuto, en la radio y televisión, nos enterábamos del avance del Kena. Hicimos compras de pánico arrastradas por lo desconocido.

 

En 2002 yo era la madre que tenía que tranquilizar a mis hijas. Ya no les amarré el pelo con pañoletas porque la manera de enfrentarlo era con comportamientos basados en certezas, en la ciencia y no en creencias. Desde las ventanas de la casa vimos azotar el viento contra las paredes; los árboles caerse e inundarse las calles. En la punta de mi boca yo escuchaba palabras de convicción, pero en la punta de mis dedos hormigueaba la desazón, la responsabilidad de darles la tranquilidad que a mí me habían dado mi madre, mi padre, las tías.

 

Los días siguientes al paso del Kena organizamos brigadas para llevar agua de beber a los pueblos que habían padecido desastres. Vimos lanchas en medio de la plaza de San Blas; albercas llenas de arena; la mitad de la carretera destruída por el oleaje que había llegado hasta el puerto. Las personas sacaban sus pertenencias mojadas para que el sol las empezara a secar. Limpiamos lodo de las casas y de las calles y ahí, en medio del lamento de los habitantes de los pueblos pesqueros, supimos que los pobres lo serían aún más, pues lo poco que tenían, lo habían perdido.

 

Hoy, los huracanes son esperados cada final de la temporada de lluvias. Es una experiencia con la que viven mis hijas y mis nietos. Ya no es posible pensar en temporada de lluvia sin este agregado de huracanes. Ya no hacemos compras de pánico, es cierto, pero de alguna manera, este afán de estar cada minuto esperando nuevas noticias de la trayectoria; de saber por dónde entra el ojo del huracán; a qué poblaciones golpeará, es una manera de exorcizar nuestros miedos.

 

Porque aunque hoy tenemos datos, información detallada en internet de los huracanes que vienen, vemos que el azul zumba y rompe la quietud.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 10 de octubre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

 

viernes, 6 de octubre de 2023

Juvenicidios: el 2 de octubre cotidiano

Nadie sabe el número exacto de los muertos

ni siquiera los asesinos

ni siquiera el criminal

 

Jaime Sabines. Tlatelolco 68.

 

El 2 de octubre de 1968 el Estado protagonizó una de las matanzas que ha provocado un cambio en la vida democrática del país. El ataque a estudiantes que protestaban pacíficamente por la apertura democrática, marcó un antes y después del sistema político mexicano.

 

Ese acontecimiento cada año se vuelve a rememorar con toda justicia. Actualmente tenemos que preguntarnos cuáles son nuestros dos de octubre porque todos los días nos enteramos de jóvenes desaparecidos en Tlaquepaque, en Lagos de Moreno, en Chiapas, en Zacatecas, Podemos decir que no se trata de una masacre puntual donde estén los jóvenes llevando a cabo una protesta, sino que se trata de una guerra de baja intensidad contra la juventud mexicana.

 

El juvenicidio a lo largo y ancho del país no cesa. Cercena las potencialidades de la generación juvenil y, con ello, elimina los talentos de la juventud.

 

El Estado es el responsable, como el 2 de octubre de 1968 porque debe garantizar la seguridad de la juventud.

 

¿Qué pasa en el país? ¿Por qué la democracia ha sido incapaz de construir una sociedad segura para la juventud, para las mujeres, para las infancias? El sistema democrático no alcanza para proteger a la población del horror de la inseguridad y de la muerte. ¿Por qué tienen que morir los jóvenes por el hecho de serlo?

 

Los juvenicidios se pueden considerar ofrenda a dioses sanguinarios que se nutren de la sangre juvenil. ¿Cuántos jóvenes más deben morir?

 

Qué banales son las palabras de los políticos, de las políticas cuando están enfrascados en sus propias carreras, cuando solamente ven su reflejo dorado en los espejos que les devuelven el brillo de sus oropeles.

 

Una clase política obnubilada con sus propios discursos, espejeando sus propias proezas, acechando la parte del botín que les tocará en las próximas elecciones. Por otra parte, un periodismo que contribuye a que conozcamos lo que ocurre en estas zonas de desastre y otro periodismo del espectáculo.

 

Una parte de la sociedad también es indiferente. Vemos las noticias y naturalizamos las desapariciones de jóvenes. Seguimos comiendo, cambiamos de canal, prendemos las plataformas para encontrar contenidos de diversión; mientras el horror nos cerca.

 

Somos una sociedad incapaz de protestar por los que no son nuestros familiares, por quienes no están en nuestro círculo cercano. Incapaces de ser solidarios con los jóvenes, así, en abstracto. Incapaces de hacer nuestros los muertos de las otras, de sentir el dolor de las madres, de los padres. Neuróticos contemplativos ante acontecimientos que consideramos inevitables, salvo las madres, los activistas que puntean las zonas de la muerte.

 

¿Cómo llegamos a este desastre de indiferencia, de pasividad?

 

Es claro que el país tiene un grave problema de desaparecidos que no puede resolver con los métodos que ha utilizado. El país necesita no solo tener el diagnóstico, sino encontrar otras soluciones que hoy no se visualizan. Por eso es necesario que se busquen nuevas soluciones

 

Tienen que detenerse los Dos de octubres cotidianos porque el Dos de octubre no ocurre un solo día sino que todos los días sigue siendo Dos de Octubre.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 5 de octubre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

martes, 26 de septiembre de 2023

Los huicholes o wixaritári: entre la tradición y la modernidad. Antología de textos 1969-2017 de Marina Anguiano

El primer libro que leí de Marina Anguiano fue La Endoculturación entre los huicholes, escrito junto con Peter Furst, publicado en 1978. Entonces estaba realizando mis primeros acercamientos a los pueblos indígenas de Nayarit, en la década de los ochenta, puesto que pretendía que a Universidad Autónoma de Nayarit creara un Programa de Investigaciones Indígenas, me parecía que la universidad tenía una deuda con las culturas del entorno.

 

Debo decir, que realmente mi primer contacto con los pueblos indígenas de Nayarit había ocurrido alrededor del año de 1974 cuando, junto con algunos jóvenes habíamos intentado crear una cooperativa de consumo en el pueblo de Jesús María y alfabetizar a partir de la pedagogía de la liberación de Paulo Freire.

 


Encontrar el texto de Marina Anguiano, me permitió acercarme a una de las interpretaciones más lúcidas sobre la cultura wixárica como es el acercamiento cultural. Por cierto, en el libro que hoy nos convoca, se publica el ensayo “Volar como pájaros: mito y ritual como agentes de aculturación entre los huicholes”, que es parte del libro citado.

 

El libro que nos convoca reúne 19 artículos y dos anexos. En ellos se da cuenta del paso de la antropóloga por las comunidades wixárica desde 1968 a 2017. Se trata de uno de los legados actuales más importantes para comprender al pueblo huichol. La antología está ilustrada con dibujos y fotografías que convierten el libro no solo en un libro disfrutable, sino que nos acercan a los momentos del trabajo.

 

En él podemos aproximarnos a la transformación de un pueblo, pero también a la transformación de determinadas características de los wixárica. Entre ellos, quiero resaltar el cambio documentado por la autora, de las artesanías, ya que pasaron de ser elementos rituales o de la vida cotidiana a objetos valorados en el mercado del arte o en el mercado de la artesanía global. Se trata de un fenómeno donde el mercado introdujo cambios en los objetos huicholes, sacándolos del contexto en que se originaban para pasar a formar parte de un imaginario del cual se apropian locales y extranjeros.

 

De ninguna manera se trata de valorar si es auténtico o no el trabajo artesanal que se realiza hoy para los museos del mundo o para el mercado internacional de la artesanía, sino que la autora realiza un análisis de la influencia del mundo exterior sobre la transformación de los códigos que ya estaban en la artesanía, pero que precisamente ese interés del afuera le otorga las posibilidades de la complejidad que tiene hoy.

 

El conjunto de ensayos nos acerca a otra transformación del pueblo wixárica referido al cambio generacional. Para ello, la autora nos muestra determinados artículos relacionados con la educación comunitaria y con la educación otorgada en la escuela. Se trata de verdaderas pedagogías comunitarias que van dando paso a la educación escolar y que en el mejor de las visiones pueden convivir, pero en la realidad, la educación escolar se convierte en un lugar de desaprendizaje de lo comunitario. Sin embargo, las jóvenes generaciones de los pueblos indios, realizan una apropiación del núcleo duro de su cultura desde la conciencia que les otorga la reflexividad sobre ellos mismos, sobre todo de quienes acceden a la educación superior. Eso nos enseñan a reflexionar los textos de Marina Anguiano.

 

En 1986, la Universidad Autónoma de Nayarit, lanzó un concurso para premiar obras históricas sobre Nayarit y con ello generar un acervo de documentos sobre la historia regional, ya que aparte de recibir una cantidad de dinero la Universidad se comprometía a publicar la que fuera premiada. La obra ganadora ese año fue el texto “Nayarit. Costa y Altiplanicie en el momento del contacto”, de Marina Anguiano, que había constituido su tesis de licenciatura en Etnología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. En este documento, la autora analiza el desarrollo histórico de los grupos indígenas antes y en el momento de contacto con los españoles.

 

Por razones de inestabilidad política no fue posible concretar la publicación de la obra. Posteriormente, en 1992, fue publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México con un prólogo de Miguel León Portilla.

 

Marina Anguiano una antropóloga que abrió camino para las investigaciones de los grupos originarios en este territorio llamado Nayarit.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 26 septiembre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

jueves, 21 de septiembre de 2023

El aborto y la Suprema Corte de Justicia

Sí, mujer, una lógica como esta lleva 

a una pérdida sin muerte. O dí lo que tenías que decir,

 cobarde…Este bebé que sangro yo.

 

Anne Sexton

 

¿Por qué es importante la resolución de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) del 6 de septiembre del año en curso en relación a la despenalización del aborto a nivel nacional? Debemos decir que la SCJ no despenalizó el aborto porque no tiene esas facultades, sino que la SCJ se pronunció sobre uno de los derechos que tienen las mujeres ya que como sabemos, el artículo 4º. de la Constitución establece que todas las personas tienen derecho a decidir de manera libre, responsable e informada, sobre el número y esparcimiento de sus hijos. El artículo 4º. establece este derecho como un derecho humano de toda persona, de tomar decisiones sobre su vida reproductiva, en relación de cuántos hijos desea procrear y cuándo.

 

Al formar parte de los derechos humanos, ese artículo constitucional establece la obligación del Estado para garantizarlo, sin distinción de circunstancia de la persona. La SCJ resguarda ese derecho y establece como inconstitucionales todas las legislaciones que, en los códigos penales de 19 entidades federativas, penalizan el aborto voluntario. Estamos hablando de la legislación sobre el aborto voluntario porque el aborto necesario, aquel que ocurre cuando las mujeres tienen algún accidente e involuntariamente abortan, ya estaba regulado.

 

Por ello, lo que implica la resolución de la SCJ, es que las normas que penalizan el aborto son inconstitucionales. Por ello, mandata a los congresos de los Estados a que eliminen, de sus códigos penales, la penalización del aborto. De acuerdo a la jerarquía de las leyes en México, ninguna ley puede estar por encima de la Constitución. Por lo tanto, lo que hace la SCJ es mandatar al Congreso de la Unión y a los Congreso de los Estados para que se elimine la penalización en los códigos correspondientes.

 

En la práctica, esto lleva a la despenalización del aborto porque cualquier persona se puede amparar contra las normas prohibitivas del aborto que ahora se confirma, son inconstitucionales, para llevar a cabo un aborto. La inconstitucionalidad de las normas punitivas había sido el centro de la lucha de feministas antiaborto.

 

¿Qué tipo de derecho es el derecho al aborto? En este tema quiero destacar dos aspectos: la lucha de los derechos de las mujeres ha sido por el acceso a derechos que ya habían conseguido los hombres, por ejemplo, el derecho al voto. Generalmente, las mujeres hemos estado excluidas de los derechos que se otorgaban a los hombres y por ello, se ha exigido tener acceso de manera igualitaria a esos derechos. El derecho a votar y ser votada fue reconocido a las mujeres en 1953, en tanto que los hombres lo tuvieron al término de la Revolución Mexicana.

 

Así como el acceso a los derechos político electorales, podemos mencionar otros, como el derecho al trabajo y a la educación. Fue en diciembre de 1974 cuando se derogó la disposición de que las mujeres debían tener permiso escrito del esposo para trabajar. Por lo tanto, podemos decir que la cartera de derechos que las mujeres exigimos en torno a la igualdad, son aquellos que habían sido reconocidos para los hombres. Sin embargo, los derechos sexuales y reproductivos, son derechos de las mujeres. Estamos en el inicio de configurar derechos propios de las mujeres, unos derechos que apenas empiezan en el derecho mexicano. Las mujeres son ciudadanas que tienen otras necesidades, por lo que se tendrán que configurar derechos para ellas.

 

Si bien es cierto que los marcos normativos son muy importantes para avanzar en el ejercicio de los derechos, lo que hace falta es transformar las ideas esparcidas en la sociedad para instalar el consenso social de despenalizar el aborto. Sacar el tema de la idea maniquea de mujeres que matan niños, para pasar a considerar la maternidad como un acto voluntario en lugar de ser vista como una maternidad impuesta. La maternidad se debe convertir en una decisión de las mujeres y no en un mandato de género. Maternidades libremente aceptadas dentro de una concepción nueva referida a la crianza humana.  

 

Las mujeres, por serlo, no tenemos como destino la maternidad. Por eso es trascendental la decisión de la SCJ del 6 de septiembre de 2023. Ahora esperemos que los congresos de los estados hagan su labor despenalizando el aborto en sus entidades, por ejemplo, en Nayarit, donde todavía está penalizado, el artículo 335 del Código Penal vigente establece que el aborto es “la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la preñez”. Las penas son:

 

“ARTÍCULO 336.- Se impondrá de cuatro meses a un año de prisión y multa hasta de cinco días de salario, a la madre que voluntariamente procure un aborto o consienta en que otro la haga abortar.

 

ARTÍCULO 337.- Si el aborto lo causare un médico cirujano, comadrón o partera, además de las sanciones que le corresponden conforme al artículo anterior, se le suspenderá de uno a cinco años en el ejercicio de su profesión”.

 

Leyes muy duras para castigar a las mujeres, romper las redes de apoyo y castigar al personal médico o a quienes se solidaricen con ellas. ¿Cuántas mujeres hay en las prisiones por abortar? Según organizaciones feministas existen más de 200 mujeres presas por delitos relacionados con abortos, espontáneos o no. En algunas ocasiones se les procesa por homicidio en razón de parentesco.

 

¡Es necesario derogarlas, ya al amparo de la resolución de la SCJ!

 

Y que ninguna mujer muera por practicarse un aborto en condiciones insalubres. Que ninguna vaya a la cárcel.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 23 septiembre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

 

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Chile en el corazón

Yo pisaré las calles nuevamente

de lo que fue Santiago ensangrentada.

Y en una hermosa plaza liberada

me pondré a llorar por los ausentes.

 

Pablo Milanés

 

Cuando el 11 de septiembre de 2001, vi en la televisión el ataque a las torres gemelas de Nueva York, estaba segura que se trataba de un atentado de chilenos de izquierda. Desde luego que no fue así, sino que el origen tenía lugar en otro sitio. ¿Por qué asocié el 11S a Chile? Para muchas personas de mi generación, el 11 de septiembre de 1973 es recordado como el día del golpe militar chileno.

 

Efectivamente, Salvador Allende, líder de la izquierda unida de Chile, había obtenido la presidencia de ese país, vía las elecciones. Recordemos que, durante los años sesenta, la vía para el socialismo había sido la guerrilla, a partir de Cuba, movimiento que se había extendido como la única posibilidad de derrocar las dictaduras de Guatemala, Bolivia, Nicaragua, Brasil, Paraguay y, tal vez, la larga hegemonía priísta en México.

 

Salvador Allende era el rostro de la democracia; era la posibilidad de transitar al socialismo de manera pacífica en una versión latinoamericana de lo que, en ese tiempo, se llamaba el eurosocialismo: la posibilidad de que se pusieran límites al capitalismo y que poco a poco se ampliaran los derechos sociales. Se trataba de cambiar el régimen gradualmente, muy lejos ya del asalto al poder vía las armas.

 

El 11 de septiembre de 1973 terminó la posibilidad de que América Latina transformara sus estructuras sociales vía la legitimación electoral y la participación de masas. El golpe de estado instaurado por el General Augusto Pinochet con el apoyo de los Estados Unidos, mostró la fragilidad de las democracias latinoamericanas ante los todopoderosos Estados Unidos que no estaban dispuestos a tolerar el mínimo asomo de socialismo en un continente que creen suyo. Si el socialismo iniciaba en Chile, su propagación sería imparable. Por eso lo detuvieron de un solo tajo.

 

Un día después, el 12 de septiembre de 1973 celebramos el cumpleaños de mi padre con el pozole y el agua de Jamaica de la tradición cumpleañera familiar. Fueron mis amigas a festejar y una de ellas, lloraba. Mi padre preguntó por qué; yo le expliqué que por el asesinato de Salvador Allende. Una de mis hermanas pequeñas preguntó si era su familiar. Apagamos el tocadisco, porque no podíamos tener música si Bertha, que así se llamaba mi amiga de Guadalajara, tenía ese dolor.

 

La fiesta terminó silenciosa en una pequeña ciudad llamada Tepic. A mi hermana le dije que sí, que de alguna manera era el padre también de nosotras.

 

Años después viví en Berlín como parte de los estudios de doctorado. Ahí conocí a chilenas y chilenos desterrados por el mundo. Tuve una amiga, Aidé, una joven que a los 17 años le había explotado una bomba muy cerca, de tal manera que había perdido el brazo izquierdo. Su exesposo quería quitarle al hijo con el pretexto de que no podía atenderlo.

 

Conocí líderes de la resistencia chilena refugiados en diversos lugares de Europa. Hoy esa diáspora se nota en la propia conformación de las sociedades. Es cierto, el 11 de septiembre se recuerda en el mundo por el 11S de Nueva York, pero para América Latina, el 11 de septiembre de 1973, marcó el fin de los sueños socialistas.

 

Es nuestro 11 de septiembre profundo, latinoamericano.

 

Huérfanos de utopías, construimos la vida ahora, aquí, para todas, para todos.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 13 septiembre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx

 

domingo, 3 de septiembre de 2023

Andanzas, un libro de Julián Gascón Mercado

No se puede dejar Hiroshima 

después de ver tantas tragedias,

 sin que se humedezcan los ojos por las lágrimas.

 

Julián Gascón Mercado. Andanzas

 

Sin duda, el verde del paisaje del ejido Trapichillo, Nayarit, donde nació Julián Gascón Mercado, (JGM) se convirtió en el color que lo acompaña en todo lo que hace. En el Trapichillo, los campesinos sembraban maíz para alimentar el cuerpo y el alma; durante su vida, JGM siguió la tradición campesina: sembró árboles de raíces fuertes por los lugares donde pasó.

 

Eso fue lo que hizo a lo largo de su vida. No solo fundó la Universidad Autónoma de Nayarit para que la educación no fuese un pasaporte de salida para la juventud; la Fundación Trapichillo a fin de premiar el talento literario local; la Asociación Cívica Lázaro Cárdenas con el propósito de divulgar las ideas del expresidente que cambió las relaciones exteriores en el México moderno.

 

El libro Andanzas, publicado por el Patronato del Hospital de Jesús de la Ciudad de México, reúne recuerdos de la vida personal y política de Julián Gascón Mercado. Son andanzas, como remembranzas, porque los trozos de vida que contiene el texto quieren contar lo que pasó en un tiempo determinado, aunque, quien escribe memorias, sabe que nunca se acaba de contar lo que se vive.

 

Como testigo de su época, nos hace partícipes de los momentos en que se otorgó autonomía a la Universidad Nacional Autónoma de México; su encuentro con Adolfo López Mateos, con José Vasconcelos, con Fidel Castro. Narra la deferencia que tuvo con él el General Lázaro Cárdenas, a partir de las actividades realizadas, por JGM, como presidente de la Asociación Nacional de Egresados de las Escuelas Superiores para Hijos de Trabajadores (ANEESTHAC).

 

En una carta fechada el 15 de diciembre de 1969, a escasos días de que JGM concluya el mandato como Gobernador de Nayarit (1964-1969) Lázaro Cárdenas le escribe una carta donde lo felicita por su labor como gobernador:

 

“…Le expreso mis congratulaciones de que su gobierno haya sentado escuela de honestidad administrativa, sirviendo con lealtad a los sectores más débiles de la población siguiendo los principios de la Revolución Mexicana.

 

Supo usted hacerle honor a la alta responsabilidad que le confirió el pueblo de Nayarit. Un abrazo de su atento amigo. Lázaro Cárdenas.”

 

Narra también, con la prosa íntima que lo caracteriza, aspectos de su vida personal, como haber conocido a Julieta Muro y su posterior matrimonio; los viajes realizados durante la vida compartida.

 

Conocemos, de su voz, el proceso por el cual fue electo gobernador de Nayarit. Un proceso que pocas veces es narrado, pero que, en su escritura, advertimos las formas y los modos de la política mexicana de la década de los sesenta en México. Fue el candidato de la Confederación Nacional Campesina (CNC), por sus raíces en el campo y, por ello, abanderado del Partido Revolucionario Institucional. Con su designación se rompió el liderazgo que, hasta entonces, había ejercido Gilberto Flores Muñoz en la selección de gobernadores.

 

JGM pertenece a los gobernadores que fueron titulares del poder para cumplir ideales, no como atestiguaríamos después: al uso del poder para beneficio personal. Prueba de ello, es que, durante su estancia en Tepic, como gobernador de la entidad, ¡rentó una casa! En sus palabras:

 

Cuando nos fuimos a Nayarit, en 1963, a mi toma de posesión como Gobernador, busqué una casa para vivir. Había una construcción en el ejido de Los Fresnos, con buen diseño, y le propuse a la dueña, terminar la casa a cuenta de renta y ella aceptó.

 

La casa tenía cuatro recámaras, sala, comedor y tenía forma de herradura, de tal manera que las recámaras miraban todas al pequeño jardín interior y por la parte de atrás, daban al jardín principal.”

 

Es un gusto viajar a través de la prosa de Julián Gascón Mercado por Cuba, Japón, Inglaterra, Roma, Uruguay y otros, en los viajes derivados de su investidura como senador y otros cargos. Los viajes son encuentros con el silencio absoluto, con las monumentalidades de piedra, con el esplendor del arte. Las narraciones son un claro reflejo de lo temporal vivido y de lo eterno. Siempre, como un susurro a Julieta.

 

El libro Andanzas se suma a los 72 libros escritos por JGM, con los cuales los nayaritas reconocemos un escritor de lujo; un escritor testigo de su época desde ese lugar seleccionado para narrar: la conciencia de quien vive y pasa.

 

Publicado en Nayarit Opina, Tepic, Nayarit, 4 septiembre de 2023.

Socióloga, Universidad Autónoma de Nayarit, correo: lpacheco@uan.edu.mx